Martes 24 de Agosto de 2021
Este martes, la Agrupación Glorioso 89 de Unión puntualizó nuevas críticas a la gestión que encabeza Luis Spahn. Y lo hizo a través de sus redes sociales con un texto que tiene como título "A confesión de parte, relevo de pruebas", remarcando una vez más la falta de un proyecto deportivo.
Nosotros como Agrupación desde hace mucho tiempo puntualizamos que esta espantosa Comisión que preside nuestro Club, no sabe de fútbol, no lo tiene como prioridad, no se mueve ni con los parámetros de los hinchas ni con los de dirigentes serios y, además, esa mezcla de brutalidad, mediocridad, falta de objetivos y oscuros manejos, van generando un combo explosivo de impredecibles consecuencias.
Según versiones periodísticas (únicas fuentes de información que tenemos los socios sobre lo que sucede en el Club), los directivos habrían decidido “que Leonardo Aguilar continúe como coordinador del fútbol amateur y que el puesto de secretario deportivo quede vacante”.
No hacemos valoración de Aguilar porque no tenemos todos los elementos, pero sí sabemos dos cosas: la primera es que él mismo había manifestado que no quería ese puesto. La segunda es que la directiva habló a no menos de 5 o 6 personas para ocupar el cargo desde la ida de Walter Minella.
O sea que la misma directiva no confiaba en quien estaba trabajando en el Club, y hoy ¿por descarte? le ofrece la coordinación de inferiores. O sea, como siempre dijimos: No hay proyecto. No hay objetivos. No hay convencimiento. No hay grandeza ni humildad. Sólo hay soberbia para seguir chocando con la misma piedra. Esa confesión de la directiva convalida lo que decimos desde hace mucho sin necesidad de más pruebas.
Y el otro tema es el secretario deportivo. Si hay algo que ya nadie discute en Unión es la infinita inoperancia que han demostrado Sphan y sus allegados para encarar un proyecto de crecimiento en el fútbol profesional. Sólo minimizada por lo que representó Madelón en un momento, y por la decisión personal del técnico actual de acelerar el proceso de algunas promesas de inferiores.
Y decimos que fue decisión de Asconzábal y no política del Club, porque el mismo Vasco declaró que “el Club no le impuso ningún proyecto de juveniles”. O sea que para Spahn era lo mismo que debutaran 5 canteranos, o traer 5 jugadores de afuera en el nivel que nos tiene acostumbrado.
De los casi 200 jugadores que ha contratado, un mínimo porcentaje le han rendido al Club según lo esperado. La mayoría jugó poco, y en muchos casos vinieron de paseo a Santa Fe. Y, por supuesto, de los pocos que rindieron, con NINGUNO logró Spahn realizar un buen negocio para Unión.
No tener predio. No tener ambiciones deportivas. Conformarse con campañas de mitad de tabla. No saber del deporte que motoriza el Club y no pedir ayuda a los que saben. Estar durante 3 años sin coordinador y 6 meses sin entrenador. Estar con grandes posibilidades en una Copa Sudamericana y desmantelar el equipo.
Tener actividades deportivas y fútbol formativo dependiendo de una venta de empanadas o de alfajores para poder acceder a lo elemental que la actividad necesita. Ignorar al socio. Ser oscuro en la gestión. Y dirigir el Club como un patrón de estancia que sólo responde a sus fanáticos aplaudidores. Todo eso es el Unión que NO queremos.
Por eso estamos embarcados en este proceso. Por eso contamos cada día de los menos de 10 meses que le quedan a Spahn y su gente al frente del Club. Para derrotarlos democráticamente. Para cerrar definitivamente esta sombría y turbia gestión. Y comenzar a transitar el camino de grandeza que Unión se merece.