El entrenador de Unión, Cristian González, reconoció que sus muchachos cambiaron en el segundo tiempo para dar una gran muestra de carácter contra San Lorenzo
Sábado 15 de Junio de 2024
Cristian González cumplirá en pocos días uno año al frente de Unión. Arribó en un momento crítico, lo salvó del descenso, pasó por turbulencias y actualmente goza de su mejor presente.
Por eso cuando dio la última rueda de prensa antes de descansar admitió de movida que "el otro día dije de qué manera está el plantel comprometido conmigo y con la camiseta de Unión. Lo de Gonzalo (Morales) no sorprende, es un chico que está entusiasmado, ilusionado, con ganas de arrancar, pero hay que luchar, el fútbol no hay nada fácil. No me gusta decir suplentes, son los que comienzan y los que les toca ingresar aportan como gol. Hizo un gol terriblemente importante".
Después reconoció, con la derrota parcial, que "tuvimos una charla dura en el primer tiempo, la ansiedad de ganar nos hizo perder la pelota, nos hicieron el gol en un desajuste. Más allá que el fútbol es como uno lo vive, entendimos dónde lo podíamos lastimar por eso lo atacamos por bandas, ellos no podían hacer coberturas, San Lorenzo no nos llegó salvo los últimos minutos, pudimos hacer tres goles, uno en offside, el equipo funcionó y me siento orgullo con el plantel".
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Kily en relación a los cambios que introdujo subrayó que "son decisiones, trabajo todos los días y tengo que elegir, a veces sale bien y otras no, el equipo no estuvo fluido en el manejo de situaciones, nos apresuramos mucho, confusión a la hora de atacar gestando la jugada, fue muy duro el golpe que recibimos, eso hizo entender que hay que pelear hasta el final. Hablamos de lo emocional que de lo futbolístico, era una prueba de seguir creyendo e ilusionar a nuestra gente".
La satisfacción de estar en la cima
En otro tramo de la charla, el orientador sostuvo que "es bueno para todos verlo a Unión arriba en la tabla, vamos a recargar pilas para lo que viene. Uno intenta generar eso de trabajar para conseguir cosas importantes, depende de la cabeza que tengamos para poder competir. Es creer, jugar, intentar, equivocarte y volver a intentar. Tengo hombres de verdad, fuimos protagonistas ante uno de los grandes del fútbol argentino. Seguimos creyendo. Hablo continuamente con los dirigentes para mejorar, ojalá podamos seguir haciéndolo".
Y luego, amplió: "Estamos en una situación privilegiada, competimos con todos, nos estamos haciendo fuertes en casa, eso es importante. El equipo desde la ansiedad de errar el camino, nos equivocamos en el primer tiempo, por suerte lo dimos vuelta, estamos a la altura, les dije que se hagan cargo, ilusionamos a nuestra gente, de lo que ellos generaron y transmiten".
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El balance anticipado de su primer año en Unión
"Creo en mis jugadores, en poco tiempo cumplimos un año, cuando asumimos el equipo tiene 10 equipos en la general, hoy tenemos 33 y algo bien estamos haciendo, de los 28 entrenadores solamente siguen 6, uno somos nosotros. Esto recién comienza y no nos podemos confundir, hicimos un buen trabajo, me gustaría seguir pero no podemos, es cómo está el calendario. Descansar y llenarnos de energías para lo que viene. Somos considerados un rival complicado para el rival, ganamos los tres de manera contundente, fuimos mejores que el rival. Resalto mucho el trabajo de mis profes para sostener lo que intentamos hacer".
González, en relación a la salida de Vera, reconoció que "Fede tuvo un golpe en ceja, estaba mareado, decidí cambiarlo, primer por protección a él. Ningún equipo es perfecto, estamos buscando los detalles, las formas están instalando pero hay que mejorar cosas que venimos haciendo".
Con los pies sobre la tierra
En la parte final opinó que "como entrenador sigo haciendo carrera, me tocó jugar uno de los partidos más difíciles en la historia del club. Esa experiencia me dio la posibilidad de aprender, le tengo cariño a Unión porque lo veo, lo percibo. Tenemos que cambiar la cabeza y seguir creciendo en lo que hacemos. La gente a veces quiere ganar siempre, estoy muy feliz, me respetan, la mayoría está contenta por lo que veníamos haciendo. Cada día que pienso en la Copa Argentina me da dolor de estómago, pero la realidad es hermosa, ojalá podamos ilusionar a la gente como lo está haciendo mi equipo".