Lunes 17 de Julio de 2023
Unión tiene por delante dos partidos para finalizar la Liga Profesional, pero hay uno que viene jugando y parece ni siquiera llegar al empate. Lo juega en silencio, aunque los frutos aún no se ven.
Si hay que seguir de la mano con la número cinco, que realmente está trayendo dolores de cabeza, indudablemente la preocupación pública que manifestó el pasado sábado el propio entrenador Cristian González, es la misma que tienen los hinchas y fanáticos rojiblancos.
La dirigencia aún no pudo destrabar las inhibiciones con lo cual el tiempo se acorta, sabemos que desde el cierre de la Liga Profesional hasta el inicio de la Copa de la Liga, los días son escasos para sumar refuerzos. Y si se logra, Kily no es mago y nadie asegura que puedan adaptarse en cuestión de horas.
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La carencia ofensiva es algo claro y por ese lado seguramente, si se puede, Unión intentará sumar jugadores para el segundo semestre. Independientemente que esto es un tema más que trascendente, el otro tiene que ver con la vida política y se viene dilatando.
Las tres reuniones que mantuvieron las distintas agrupaciones con la actual dirigencia, quedaron por ahora en promesas y el último balance sigue sin aprobarse. Hubo un compás de espera, incluso con la decisión de no vender a ningún canterano.
El tiempo corre, los dos temas merecen tiempo, gestión y soluciones para no sufrir en un segundo semestre donde habrá como mínimo, una decena de clubes que pelearán por evitar la situación en la que actualmente se encuentra Huracán.