Martes 06 de Febrero de 2024
Unión sumó cuatro puntos en las primeras tres fechas de la Zona B de la Copa de la Liga Profesional, lo que es altamente valorable como consecuencia que se lograron ante dos grandes como visitante, como lo son Racing (le ganó 1-0) y San Lorenzo (empató 0-0), y contra otro poderoso que se armó para jugar la Copa Libertadores como Estudiantes (perdió 1-0 en Santa Fe).
Cristian González armó un equipo titular renovado en relación al final del 2023, y se las tuvo que ingeniar para tratar de disimular la salida de Kevin Zenón, su jugador más determinante que a los pocos partidos de llegar a Boca se convirtió en titular a fuerza de sus grandes rendimientos.
Es más, una prueba de la renovación se nota en que cinco de los ocho refuerzos que llegaron para la Copa de la Liga Profesional fueron titulares, como Miguel Torrén, Bruno Pittón, Mauro Pittón, Lucas Gamba y Adrián Balboa.
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Sin embargo, más allá de lo nuevo en cuanto a nombres, la realidad indica que Unión sigue mostrando las mismas virtudes e idénticos defectos que en la segunda parte del 2023, sobre todo desde que se hizo cargo del equipo Cristian González, en el tramo final del Torneo de la Liga Profesional.
Es que el equipo ostenta una solidez defensiva realmente admirable, ya que casi que no sufre atrás, y ganó voz de mando y experiencia con el desembarco de Miguel Torrén, quien más allá de algunos defectos a la hora de salir jugando, se muestra como un jugador de confiar, que se acopló de gran manera a la zaga que ahora está conformada también con Nicolás Paz y Claudio Corvalán.
La presencia Bruno Pittón tiene que ver con un jugador más capacitado para hacer la función de lateral-volante por la izquierda, con más oficio para atacar, pero menos determinación y contundencia a la hora de pasar al ataque, cuestiones que le daba Zenón a Unión. Lo de Mauro Pittón es un salto de calidad para el mediocampo, aunque seguramente irá encontrando su mejor versión con el correr de los partidos.
Y la delantera está totalmente renovada, ya que en la Copa de la Liga Profesional, Kily González fue rotando entre Nicolás Orsini, Gonzalo Morales y Jerónimo Domina. Sin embargo, ante San Lorenzo dos de los refuerzos como Lucas Gamba y Adrián Balboa fueron los titulares.
Más allá de los sofocones de la primera etapa, Unión estuvo siempre bien plantado, pero en el tramo final le faltó resto, determinación y contundencia para traerse los tres puntos desde el Nuevo Gasómetro. Tuvo cuatro claras, con un cabezazo desviado de Balboa, otro cabezazo desde una posición inmejorable de Torrén, una jugada increíble que se perdió Morales y un tiro libre maravilloso que sacó con lo justo el arquero Facundo Altamirano.
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Sin embargo, quedó la sensación que Unión podría haberse traído el triunfo a Santa Fe, y una cuestión que quedó de manifiesto fue la falta de un Plan B para intentar dañar al rival con otro método. Kily González sigue aferrado al 5-3-2 que le da grandes dividendos defensivos, pero está claro que no es la llave o herramienta indicada para que su equipo sea contundente y consiga ganar los partidos, cuestión que solo se consigue en el arco rival, donde este equipo lo tiene totalmente cerrado, sobre todo los delanteros.
Se creía que en la pretemporada Kily González iba a trabajar con otra idea, pero no se vio ni en los amistosos ni en los tres primeros partidos de la Copa de la Liga Profesional un Plan B, más allá que hoy el plantel tiene más recursos para intentar con otra alternativa que le pueda dar el salto que tanto está buscando y del que mucho habló en el receso.