Unión se prepara para afrontar una temporada histórica, ya que en la 2017/2018 se dará el lujo de jugar su primer certamen internacional. Por eso si bien resta un mercado de pases (el de verano), el objetivo pasa por ya formar un equipo competitivo, que pueda como mínimo emular la campaña que cerró el plantel anterior y que sea la base del que dispute la Copa Sudamericana.

La primera tarea fue cristalizar la continuidad de Leonardo Madelón como entrenador. Si bien no se oficializaron los términos del nuevo acuerdo, se conoce que el DT pidió una mejora sustancial de su contrato, con una duración de más de una temporada.

El segundo paso se centra en lograr las continuidades de aquellos jugadores a los cuales se les terminó su contrato y el DT los considera vitales en su nuevo proyecto deportivo. En ese sentido se busca convenir un nuevo acuerdo con Nereo Fernández, Damián Martínez, Nelson Acevedo y Lucas Gamba, como prioridad.

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En tanto, ya están avanzadas las gestiones para hacer uso de la opción de compra por Yeimar Gómez Andrade, por quien se desembolsará una cifra cercana a los 300.000 dólares y habrá que mejorarle sustancialmente su contrato original.

Mientras que luego se debe definir a qué otros jugadores se intentará retener, ya que también se les terminan los vínculos a Leonardo Sánchez y Luciano Balbi, dos jugadores que no tuvieron mucha participación en la última temporada. Por el que se hará algún intento es por el lateral izquierdo, ya que se trata de un jugador clave en el grupo y que brindó soluciones cuando reemplazó a Bruno Pittón.

A la par los esfuerzos se realizan para contratar a los refuerzos que pidió el entrenador. El mismo envió una lista con seis o siete jugadores que pretende para su nuevo ciclo en el club y los dirigentes junto al mánager Martín Zuccarelli ya trabajan para satisfacerlo.

No trascendieron jugadores ni las posiciones, aunque se sabe que son jugadores de categoría y jerarquía, los cuales serán muy difíciles de concretar rápidamente, ya que el mercado de pases recién está dando sus primeros pasos y los futbolistas especularán hasta último momento con ofertas del exterior.

A la par también se generan rumores sobre jugadores del plantel que podrían ser requeridos por otras instituciones. En ese sentido el caso emblemático es el de Franco Soldano, por quien los dirigentes pretenden 5.000.000 de dólares limpios por el 80% del pase que ostentan (el 20% restante le corresponde a su familia).

Por su lado, desde Buenos Aires se maneja la información que Eduardo Coudet apuntó a Mauro Pittón, uno de los jugadores de mejor rendimiento con la rojiblanca en el último campeonato. El volante es representado por Cristian Braganik, mismo empresario que maneja los destinos futbolísticos del Chacho.

Tanto Mauro como Bruno Pittón renovaron sus contratos antes que finalice la Superliga, y se trata de dos de las cartas que tienen los dirigentes con posibilidades de venta, ya que cerraron una gran campaña y sus pases pertenecen a la institución.

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Con Racing se podría montar un acuerdo donde el pase de jugadores sea la moneda de cambio, ya que Unión está interesado en comprarle parte del pase a Nelson Acevedo y también pretende contar con Enrique Triverio, quien no está en los planes del entrenador de la Academia.

El Tate no puede renovar el préstamo con Acevedo, ya que jugó dos temporadas en esa condición. Por lo tanto debe comprar parte de su ficha, lo que podría conducir a un acuerdo por Pittón, que también podría incluir el préstamo de Triverio.

Es que independientemente de si los dirigentes logran la continuidad de Gamba y pueden retener a Soldano, la intención del cuerpo técnico es sumar delanteros, ya que no tuvo demasiadas variantes en la Superliga que finalizó con la clasificación a la Sudamericana.

Si el interés de Racing por Pittón se hace oficial, Unión podría gestionar por su pase (o parte de él) la continuidad del Chaco Acevedo y el regreso de Triverio, cuestión que dejaría muy conforme a Madelón. Los dirigentes pretendían que por el volante ingrese dinero, aunque si prospera esa alternativa en una especie de trueque el club se aseguraría dos jugadores de jerarquía para afrontar una temporada histórica.