Unión
Sábado 17 de Febrero de 2018

La reacción debe llegar ya

En la previa al Clásico, el equipo rojiblanco sumó apenas un punto sobre nueve y no marcó goles. Por lo cual Leonardo Madelón y sus jugadores tendrán que dar respuestas inmediatas.

El fútbol es tan dinámico y cambiante que cualquier sentencia puede ser modificada en pocos días y cambiar drásticamente. El 28 de enero Unión era el equipo sensación de esa fecha cuando vapuleó a un Racing plagado de figuras con la delantera quizás más importante del fútbol argentino (Lisandro López, Lautaro Martínez y Ricardo Centurión). Ese día arrancó perdiendo pero luego lo dio vuelta, ganó 2 a 1 pero tranquilamente podría haberlo por más goles, incluso falló un penal.

Se observó un equipo intenso, por momentos arrollador tanto en lo físico como en lo futbolístico, demostrando que tenía el libreto muy bien aprendido. Todos se referían a la dupla de ataque conformada por Lucas Gamba y Franco Soldano. Al manejo del balón de Nelson Acevedo, a la dinámica y verticalidad de Diego Zabala, a la solvencia defensiva y el compromiso de los futbolistas para correr hasta el minuto final.

El panorama era por demás de alentador pensando en lo que se venía, pero las cosas comenzaron a cambiar con una acción de juego en el partido ante Rosario Central. El golpe de Oscar Cabezas a Gamba que lo sacó del encuentro significó un sacudón importante en el equipo que se sintió en ese y en los cotejos siguientes.


El delantero mendocino sufrió la fractura del 7º y 8º arco costal y se perdió los últimos dos encuentros. Casualmente desde su salida Unión apenas rescató un punto sobre nueve en juego sin marcar goles.

Nadie puede desconocer la importancia de Gamba, al punto tal de ser el jugador más desequilibrante o el que más genera en ataque, no solo por los goles, sino por las asistencias y el que más sufre su ausencia es su socio Franco Soldano.

Dicho esto, también es cierto que este bajón futbolístico no puede circunscribirse solo a que no esté el mendocino. Porque en los últimos tres partidos, Acevedo y Zabala fueron una sombra de lo que mostraron ante Racing. Como así también, Bruno Pittón no estuvo en su mejor versión, Mauro alternó buenas y malas, Franco Fragapane no terminó de despegar y los refuerzos hasta aquí no fueron solución.

El tan solicitado Rodrigo Gómez no demostró aún sus condiciones y la realidad indica que por el momento no es titular, debiendo adaptarse al fútbol argentino. El paraguayo José Nuñez cuando jugó pasó desapercibido y en consecuencia el escaso recambio sigue siendo palpable dado que desde el banco no se advierten soluciones.


Claudio Aquino de a poco va sumando minutos, pero estuvo cinco meses sin jugar y después no hay mucho más. Están los más jóvenes a los cuales les falta rodaje y tampoco se puede pretender que sean los salvadores.

Sucede que este rendimiento en baja llega en el momento menos apropiado, en la semana previa a un Clásico. Muchos dirán que en los últimos tiempos el que peor llegaba a este partido era el que después lo terminaba ganando y los ejemplos son concretos, pero no sería bueno aferrarse a esas estadísticas, que precisamente no son más que fríos números.

Unión y su técnico Leonardo Madelón deben dar un golpe de timón, recuperar la competitividad esa que lo hacía un equipo muy duro de derrotar y que no se daba por vencido. Eso no se advirtió ante Estudiantes, en donde no hubo reacción y luego del primer gol como dijo el propio DT se terminó el partido.

En la semana mucho se hablará respecto a la presencia o no de Gamba, se especulará y hasta último momento se aguardará la decisión del cuerpo médico y técnico. Está claro que aún sin estar al 100% se intentará que juegue, dada su importancia y lo que significa para sus compañeros. Quedan varios por delante y el interrogante estará de modo permanente en el día a día.


Madelón supo resolver momentos más complicados que este, conoce a la perfección al plantel y sabe donde ajustar para mejorar, pero debe hacerlo de manera urgente, porque en ocho días recibe a Colón y allí no habrá excusas ni argumentos que valgan, se terminará el tiempo de las palabras para dar paso a la acción.

Y es allí en donde el DT y sus futbolistas tendrán que demostrar que esto se trata apenas de una racha negativa y el Clásico es una oportunidad extraordinaria para cortarla y volver a disfrutar de tiempos mejores como lo fue aquel 28 de enero.