Unión

Leonardo Madelón: el padre de la criatura

Con la vuelta del DT al club, Unión clasificó por primera vez a una Copa internacional, además de pelear los primeros puestos de la Superliga.

Lunes 08 de Octubre de 2018

Nadie puede dudar que Leonardo Madelón le devolvió la vida a Unión, que hace más de un año agonizaba desde lo futbolístico bajo la conducción de Pablo Marini y se desangraba irremediablemente.

En la temporada 2016/2017 el Tate había perdido cinco de los últimos seis partidos y terminaba en el puesto 23º, que no era peor, porque justamente en ese torneo Madelón y Juan Pablo Pumpido habían cosechado una suma respetable de puntos que amortiguó en algo el duro impacto.

Aún así la decisión de volver a buscar a Madelón suponía algunos riesgos, dado que no le había ido bien en Belgrano y en menos de un año retornaba al club luego de haber dicho que se iba porque "se había cumplido un ciclo y que había dado todo lo que tenía para dar".

Esa ida sorpresiva en medio del torneo y luego de la eliminación ante River por Copa Argentina causó un revuelo puertas adentro que se maquilló por el ingreso de Juan Pablo Pumpido, que arrancó con el pie derecho pero luego perdió el Clásico y posteriormente renunció.

Luis Spahn contrató a Pablo Marini en lo que resultó un rotundo fracaso y por eso tiempo después le pidió la renuncia. La dirigencia no podía fallar y el único paraguas protector tenía nombre y apellido: Leonardo Madelón.

Y el entrenador volvió a menos de un año de haberse ido. Estaba claro que tenía más para perder que ganar ya que la dirigencia no contaba con los recursos necesarios para conformar un plantel de jerarquía como pretendía el DT y justamente por ese motivo había dicho adiós.

Y acertó de manera quirúrgica en los refuerzos, conformando una zaga de marcadores centrales que en la previa generaban muchísimas dudas. A Yeimar Gómez Andrade prácticamente no lo conocía nadie y además venía de jugar la B Nacional con Independiente Rivadavia de Mendoza.

Y Jonathan Bottinelli se acababa de ir al descenso con Arsenal y su carrera futbolística claramente estaba en baja. Sin embargo, Madelón hizo mucha fuerza para que llegara el ex-San Lorenzo y también el colombiano, en lo que resultó con el correr del tiempo un pleno por parte del DT.

Fue a buscar a Diego Zabala que estaba en Vélez, se le compró la mitad del pase y el uruguayo es una pieza clave en la estructura titular con buenas actuaciones y goles importantes.

Y también la llegada de Franco Fragapane, compañero de Bottinelli en el Arsenal que se fue al descenso. Nadie apostaba por el ex-Boca y resultó una grata sorpresa al punto tal que se ganó un lugar entre los 11.

Cuatro refuerzos en los que pocos por no decir casi nadie confiaba y que Madelón potenció de manera notable. Y ni hablar de Damián Martínez, absolutamente relegado en Independiente y sin chances de jugar y a quien el técnico lo transformó en un jugador de toda la cancha y que este domingo ante Central tuvo una actuación consagratoria.

Se podrá decir que falló con la contratación de Claudio Aquino, por quien el club realizó una inversión importante para adquirir el 50% de su ficha y jugó muy poco por sus continuas lesiones.

Mientras que las incorporaciones de Luciano Balbi, Julián Vitale y el paraguayo José Núñez fueron para completar el plantel por lo cual resultan pequeñas anécdotas a esta altura.

Madelón le dio una identidad de juego al equipo, es el único invicto como local en la Superliga con 17 partidos sin caer en el 15 de Abril. Clasificó a Unión por primera vez a una Copa internacional y continúa con su invicto en el Clásico.

En este torneo se ubica en la 3ª posición con ocho fechas jugadas y suma 15 puntos habiendo perdido un solo partido que fue justamente contra el puntero Racing, que está invicto.

Si tomamos los últimos 19 partidos de la Superliga, es decir un torneo corto de los de antes, el Tate apenas perdió tres y dos de ellos fueron ante Boca en la Bombonera y frente a Racing en el Cilindro de Avellaneda. Y el restante con Argentinos en el Diego Maradona.

Transformó a Unión en un equipo confiable, respetado por sus rivales y que le devolvió la alegría a sus hinchas. Se olvidó de la lucha diaria que por años persiguió al Tate con el tema del descenso y comenzó a pensar y concretar objetivos más importantes.

Con un plantel reducido, exprimió al máximo a sus jugadores para sacarles lo mejor de cada uno y con un mensaje claro, sin rebusques y el habitual perfil bajo trajo tranquilidad al vestuario.

Madelón es Unión y Unión es Madelón, una sociedad pensada para el éxito, que tuvo su origen dentro del campo de juego cuando se puso la camiseta rojiblanca y que con los años se trasladó al banco.

Ascendió con Unión, lo posicionó en Primera División, lo clasificó a una Copa internacional (Sudamericana), no perdió ningún Clásico (ganó dos y empató cuatro) y lo tiene peleando los primeros puestos en la tabla.

Logró unanimidad en los hinchas y su idolatría fue creciendo, no le tuvo miedo al desafío de poner en juego su condición de intocable que tenía antes de asumir por tercera vez y en este último año agigantó su mito.

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"Nos salió todo redondo"

Leonardo Carol Madelón, el padre de la criatura que forjó a este Unión protagonista, seguro de sí mismo, que pelea de igual con los más poderosos y que cada tanto se sienta en la mesa de los equipos grandes.

La eliminación de la Copa Argentina es apenas una mácula en este año más que exitoso. Lo que pudo significar un golpe importante, rápidamente quedó en el recuerdo y el equipo reaccionó de inmediato.

Lo que habla a las claras de la fortaleza mental que tiene este grupo y que es su principal atributo, más allá de las virtudes futbolísticas. Madelón lo curó en salud y Unión disfruta de un presente exitoso que hacía muchísimo tiempo no sucedía. Y el máximo responsable de eso es Madelón.

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