El tercer ciclo de Leonardo Madelón como entrenador quedará en la historia del club. Es que producto de una gran campaña, donde hizo del estadio 15 de Abril una fortaleza, logró la clasificación para disputar su primer certamen internacional, como será la Copa Sudamericana 2019.

El DT potenció a los jugadores que venían de una paupérrima temporada, que él inició en la etapa final de su segundo ciclo, que la continuaron Juan Pablo Pumpido y Pablo Marini, con un interinato de Eduardo Magnín.

Además, llegaron refuerzos que le dieron un salto de calidad al plantel como Damián Martínez, Yeimar Gómez Andrade, Jonathan Bottinelli, Diego Zabala y Franco Fragapane.

De 27 partidos, el Tate logró 11 victorias, cosechó 10 empates y sufrió seis derrotas, con 33 goles a favor y 23 en contra. Fueron 43 puntos, con una efectividad del 53%.

En tanto que en el 15 de Abril la producción fue del 69.23%, con siete victorias, seis empates y ninguna derrota (20 goles a favor y siete en contra).

Mientras que de visitante la efectividad fue del 38.10%, con cuatro triunfos, cuatro igualdades y seis reveses (13 tantos a favor y 16 en contra).

Y para esta temporada el gran mérito de Madelón y los directivos fue haber mantenido la base, más allá de que perdió a su jugador más determinante como Lucas Gamba.

Si bien estuvo bastante lejos de la versión de la temporada 2017/2018, el Tate llegó a la 10ª fecha con la chance de quedar como líder transitorio (Racing jugaba al otro día) si le podía ganar a Godoy Cruz.

Pero lo que se presentaba como una gran oportunidad terminó siendo una pesadilla, ya que el elenco tombino lo goleó por 3-0, le quitó un largo invicto como local (17 partidos) y fue el inicio de un bajón futbolístico del cual todavía no pudo salir.

Inmediatamente el Tate tuvo revancha ante Patronato, que no había sumado ningún punto de visitante. Sin embargo, el elenco paranense hizo pata ancha en Santa Fe y se llevó un empate 2-2, que si hubiese estado más fino o si contaba con jugadores de mayor jerarquía podría haberse llevado los tres.

Luego de un prolongado parate, ya que River se negó a disputar el partido de la 12ª jornada por la fecha FIFA de selecciones, perdió sus dos últimos partidos: ante Vélez en Santa Fe y contra San Martín en San Juan.

Se trata del bajón futbolístico más importante del tercer ciclo de Madelón en su tercer ciclo en el club. Es que en la temporada pasada atravesó dos tormentas, aunque lo alternó con empates.

En la fecha 14 perdió ante Rosario Central en el Gigante de Arroyito, y siguió con un empate sin goles ante Arsenal en el 15 de Abril, con una derrota ante Estudiantes por 2-0 en La Plata, y con los empates ante Colón (en Santa Fe) y San Lorenzo (en el Nuevo Gasómetro).

En esos cinco partidos, que fueron de la fecha 14 y 18, sumó tres puntos de 15, lo que hace una efectividad del 20%. A esa racha la cortó con un 3-0 ante Temperley en Santa Fe.

Mientras que en la parte final de ese campeonato tuvo otro bajón, que arrancó con el empate 1-1 ante San Martín de San Juan de local, continuó con una derrota por 3-1 ante Argentinos, y siguió con el 3-3 ante Tigre en Santa Fe y el 0-0 contra Atlético Tucumán en el Jardín de La República.

En esos cuatro partidos sumó tres puntos de 12, lo que hace una efectividad del 25%. A esa racha la cortó en la antepenúltima jornada, con un 3-0 frente a Talleres en el 15 de Abril.

Mientras que la actual, compuesta por tres derrotas y un empate, es el peor bajón futbolístico, ya que la producción asciende solo al 8,3% de los puntos en disputa. 

Sin embargo, la misma podría profundizarse si es que el equipo no consigue sumar de a tres el próximo sábado a las 17.10, frente a Banfield, en el 15 de Abril, en su último partido del 2018, que se transformó en un año histórico tras haber logrado la clasificación para disputar su primer torneo internacional.