Domingo 12 de Marzo de 2017
Con la adrenalina lógica que se genera después de un partido de fútbol, mucho más si se vive desde afuera, el entrenador de Unión, Juan Pablo Pumpido, habló una vez concluido el duelo ante River, que arrojó un empate con un sabor agridulce, por la buena faena durante los 90' y que lo dejó muy cerca de la victoria.
"Creo que se vio perfecto lo que es Unión hoy. Lo digo por lo que hicimos; fuimos ordenados, presionamos en la salida y hasta logramos ser dominadores territoriales. Es más, River casi no nos inquietó. Es verdad que hubo unos cinco minutos en el segundo tiempo donde nos hicieron sentir porque son River, pero después no mucho más. Lo bueno es que los chicos interpretaron la idea y nos vamos con bronca, porque era un partido para ganarlo", declaró.
Siguiendo con el análisis del 0-0 en el estadio Monumental, agregó: "Le robamos el protagonismo. En general fue muy bueno el partido que hicimos. Solo nos faltó meterla. Nos vamos con el sabor amargo de no haberlo ganado. Merecimos un poco más".
"A estos equipos hay que jugarles así, cortándoles el circuito de juego e incomodándolos mediante la presión, porque River tiene jugadores de elite. Unión hizo lo que tenía que hacer y fue todo al pie de la letra, respetando el trabajo que habíamos realizado. Nos plantamos de la misma manera que en que cerramos 2016 y en una cancha como esta, que no nada fácil. El equipo demostró personalidad", expuso el orientador rojiblanco.
En cada una de las frases, Pumpido denotaba su malestar por no haber ganado, aunque a la par se notaba la satisfacción por seguir siendo un equipo duro y complejo para todos. "Me voy con bronca porque quería un poco más", insistió. "El funcionamiento fue muy bueno, pero está claro que sin una buena parte física no se podría jugar en la Argentina, que es tan dinámico y rápido. El equipo demostró que está bien preparado y que terminó entero", admitió.
Pese a que entendía que el partido había que jugarlo más que nada con los dientes apretados, aseveró que lo importante es no perder la concentración y mantener al libreto: "La idea era no cederle terreno a River. Nos faltó un poquito para llevarnos los tres puntos. Me quedé con las ganas de romperle la racha a mi viejo (risas)".
Uno de los temas de la semana fueron las dos lesiones que complicaron un poco el panorama, como las de Diego Villar y Nelson Acevedo. Eso derivó en que metiera mano en el equipo a último momento, pero así y todo relativizó todo: "Había poco por retocar y físicamente los muchachos estaban bien. Durante toda la pretemporada se insistió con el bendito doble cinco y hoy jugaron tres. Entonces acá todos están en condiciones de jugar. Solo irá el que esté un poco mejor, nada más".
En el final, ya palpitó lo que se viene: "Ahora empieza una de las semanas más lindas del año, que es la de trabajar para un Clásico y pensamos hacerlo con la seriedad que se merece".