Sábado 22 de Marzo de 2014
Leandro Buttarazzi
Diario UNO de Santa Fe
La asociación vecinal República del Oeste fue fundada el 22 de marzo de 1936. En un principio, su sede fue Tucumán 3.545, donde un grupo de vecinos resolvió la creación de un ámbito destinado al deporte con la inclusión de los habitantes de la zona oeste de la ciudad. Algunos de los responsables de dicha fundación fueron Héctor Cardoso, Miguel Teverna, Alberto Serrichio, Humberto Mazzarantani, Antonio Rugna, Antonio Zamboni y Abraham Toledo Martínez.
El primer deporte que practicaron fue las bochas, posteriormente se abrió una biblioteca popular que contribuyó al desarrollo intelectual de los jóvenes que encontraron una permanente fuente de información.
Desde el 28 de mayo de 1939 el club pasó a ocupar el actual lugar que fue creciendo en materia edilicia y se renovó en parte de sus instalaciones a principios de año. Con un cuadrangular donde participaron Echagüe de Paraná, Peñarol de Rafaela y Gimnasia y Esgrima se inauguró la cancha de básquet el 4 de agosto de 1940.
Por otra parte, en 1954, República del Oeste se afilió a la Asociación Santafesina de Básquet y comenzó a participar en los torneos de 4ª división, donde consiguió el título en varias oportunidades.
Sería el amanecer de lo que vendría después, con una inmensa cantidad de jóvenes que día a día se forman como personas y llegar a la máxima categoría en el gimnasio Malvinas Argentinas. Además, sin desconocer que el básquet es la disciplina que le da vida a la entidad de avenida Freyre, también en el club se practican karate, gimnasia deportiva y patín artístico.
Avance permanente
Desde aquel glorioso día de 1936 muchos son los hechos que pueden destacarse en la historia de una de las instituciones importantes a nivel básquet que tiene Santa Fe. Tal vez el dato más relevante fue la formación en República del Oeste de Ignacio Poletti, quien en 1950 se consagró campeón mundial con la Selección Argentina en aquella noche del Luna Park.
Desde el plano formativo, gran relevancia adquiere en este informe la figura de Ricardo Petrucci, prácticamente el impulsor de un proyecto que logró sostenerse en el tiempo y consiguió sobresalir en base a garra, corazón, esfuerzo, entrega y dedicación de sus protagonistas. No menos importante fue la labor del profesor Luis Carli, una leyenda viviente a quien la ASB premió recientemente colocándole el nombre a la Sala de Musculación que posee la entidad madre en Bulevar Pellegrini 3.057.
Con el correr de los años muchos entrenadores dejaron su huella y ayudaron a que todo un barrio vaya detrás de la americana. Mario Jourdan, Raúl De Phillipis, Marcelo Barovero, Mariano Espinoza, Luis Kieffer, Carlos Baldi, son solo algunos de los técnicos que pasaron por el Celeste. Párrafo aparte para José Villagra, Andrés Osuna y Daniel Lazcano, los encargados de orientar a todas las divisiones que presenta la entidad en los torneos locales.
Apoyo constante
Cuando hay juegos en el Malvinas Argentinas basta darse una vuelta para observar el permanente acompañamiento del público, padres y jugadores de otras categorías. En este sentido, República del Oeste provocó una movilización masiva el año pasado cuando venció en un tercer partido a Colón (SJ) como visitante y se quedó con el título de la zona A2, que le permitirá este año participar en la elite del Torneo Oficial Raúl Candioti.
En estos últimos años los casos más emblemáticos de talentosos jóvenes que pasaron por República del Oeste y hoy están en otras latitudes son los casos de Alejandro Zurbriggen (Regatas Corrientes) y Nicolás Copello (Atenas de Córdoba, Boca Juniors, Rosario Central y Oberá Tenis Club), ambos con participaciones en selecciones menores y elencos de Liga Nacional.
La mayoría de aquellos jugadores que tuvieron la posibilidad de recorrer el camino de las divisiones menores y llegaron a jugar en Primera División son los que actualmente están al frente de una Comisión Directiva que preside Rafael Amherdt. Un legado que dejó la partida física de Carlos Pocho Pereyra. Con aportes de empresarios y particulares, la venta de bonos y los beneficios mensuales, la institución sigue de pie, apostando al desarrollo, compitiendo en el nivel local y proyectándose en otros estamentos para fortalecer el semillero. Un trabajo arduo y constante que merece ser resaltado.