Viernes 28 de Agosto de 2020
La actualidad económica de Rosario Central dista de ser la ideal. Durante todo este año sufrió los embates de la pandemia del coronavirus –aunque ya venía mal– y por eso no pudo cumplir con algunas de sus obligaciones. Fue así como estuvo lejos de quedar al día con tres de los acreedores más importantes: el jugador Joaquín Laso, Defensa y Justicia y Unión. La deuda con el Tate es por los pases de Damián Martín Martínez, Diego Zabala y Emanuel Britez.
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Por lo que se pudo saber, el monto ascendería a 900.000 dólares. Esto debía ser en cuotas, pero desde principio de año el Canalla incumplió. Durante los últimos meses la paciencia de Unión dejó de ser la misma y por eso avisó que podría reclamar ante la Liga Profesional. En caso de prosperar, podría inhibir al club.
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Por esas cosas del destino, estaban pendientes algunos pagos por las ventas de Leonardo Gil y Giovanni Lo Celso, con lo que se esperaba cancelar gran parte de los saldos. El dinero de a poco estaría llegando y por eso la idea sería adelantar una parte de esa deuda (se habla de 5.000.000 de pesos) para que Unión no lo inhiba.
No se tienen precisiones respecto a qué valor se efectuaría el cambio, pero quizás no sea la suma que estaba esperando Unión, porque el monto total ascendería a los 60.000.000 de pesos, aproximadamente. Vale recordar que Rosario Central también busca desprenderse de Damián Martínez, ya que si juega dos partidos más deberá pagar el otro 50% del pase que figura en Unión (pero sería de Cristian Bragarnik y el jugador). Una idea era devolverlo, pero Unión no quiere saber nada con eso.
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Por eso será una noticia a seguir muy de cerca, porque la vuelta del fútbol en Argentina está cada vez más cerca y los intereses juegan un papel preponderante. Hay buena relación entre las dirigencias, pero en Santa Fe quieren cobrar lo que corresponde y habrá que ver si están a gusto o no cuando ruede nuevamente la pelota.