"Andamos bien. El último fin de semana ganamos y se acomodaron un poco las cosas. Necesitábamos el triunfo, porque veníamos jugando bien y los resultados no se nos estaban dando. Eso nos pesaba un poco, pero ahora volvimos a la victoria". Esta reflexión le pertenece al defensor santafesino de Tigre, Ignacio Canuto, que el próximo domingo estará en Santa Fe para jugar contra el club que lo vio nacer, Unión, por la 23ª fecha de la Superliga.

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No será un partido más para Tato, pero que en diálogo con Radio 96.7 antes contó cómo es el presente del Matador, que aún debe sumar para incrementar el promedio: "Sentíamos que hacíamos bien las cosas y no lo podíamos traducir en resultados. Pero también que era por algo: por errores, desatenciones o falta de eficacia. Esperemos sea el comienzo de una buen senda".

Después, sorprendió con un detalle que pocos tenían en cuenta en la antesala del duelo ante el Rojiblanco, que llega de perder ante Argentinos Juniors: "Será la primera vez que me toque enfrentar a Unión en Santa Fe. No sé qué me va a provocar estar dentro de la cancha. Ya ir a Santa Fe es especial, porque tendré cerca a mis amigos y familia. Imagino que será muy lindo".

En su rol de marcador central, ya sabe que le tocará bailar con la más fea, detener a Franco Soldano y Lucas Gamba: "Con Lanús me tocó enfrentarlos. Son peligrosos y estar en un buen momento los hace aún más complicados. Se complementan bien entre ellos y por eso habrá que tener mucho cuidado".

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En el final, reconoció que no se siente cómodo jugar en el horario poco habitual de las 11: "A mí no me gusta. Prefiero que sea más tarde, pero una vez que entrás a la cancha te olvidás de todo eso".