Llegó al club en un momento de desconcierto e incertidumbre generalizada, cuando el club era comandado por un grupo de dirigentes que habían quedado al mando tras el fallecimiento de Leonardo Vega. Era una constante pasar por el club y observar un grupo de empleados protestando por el atraso en sus haberes u otro reclamo que eran una constante.

De perfil bajo, medido, sin un antecedente importante en el club y en el fútbol pero siempre buscando lo mejor para el club. Además, puso gran parte de su capital a disposición del club para paliar la difícil situación económica que atravesaba en ese momento y que de a poco se pudo ir paliando.

Es cierto que hubo muchos cortocicuitos internos, de hecho llegó al club con Jorge Molina, quien dio un paso al costado por diferencias irreconciliables con Spahn. Pero se siguió adelante a pesar de todo. Se consiguió un ascenso luego de muchos años de peregrinar en la segunda categoría del fútbol argentino, pero tuvo que bajar producto de muchos errores en la planificación de una temporada.

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Volvió a Primera División de la mano de Leonardo Madelón, el máximo ídolo en la historia del club, quien pudo afirmar al equipo en Primera División. De su mano llegaron importantes triunfos, como los que se produjeron en los Clásicos Santafesinos. Le ganó a los grandes, peleó hasta instancias finales en la Copa Argentina y coqueteó varias veces con un lugar en un torneo internacional.

Sin embargo, los caminos de Unión y Madelón se separaron. A ambos no les fue bien distanciados y por eso Spahn lo fue a buscar nuevamente al Francés para que se haga cargo del equipo en un momento delicado desde lo futbolístico.

Fue así como se gestó una campaña histórica, sin estridencias ni contrataciones rutilantes, pero con jugadores de mucha pertenencia y con hambre de gloria. A tal punto de ganarse la consideración en el ambiente del fútbol argentino, porque el "Unión juega bien" no solo se le escucha decir a Madelón cuando comenta lo que le dicen de su equipo, sino que ya es una constante en todos los lugares donde se habla de fútbol.

Sin embargo, cuando el equipo cayó en un bajón futbolístico se lo apuntó como el máximo responsable. Sobre todo luego del partido en Tucumán, donde Unión quedó fuera de los equipos que se clasificaban para los torneos internacionales.

Fue entonces que el presidente habló con La Vida Color de Unión, programa radial oficial del club que se emite por FM "X" 103.5 donde contó la cantidad de mensajes que recibió de los hinchas recriminándole por el momento del equipo. Incluso trascendieron audios donde el propio presidente le contestó en un tono elevado a muchos de ellos.

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En dicha charla, cuando quedaban tres partidos por delante (Talleres, Boca e Independiente) el presidente no dudó y manifestó: "Los jugadores van a sacar las fuerzas para darnos la alegría y se van a motivar ante Talleres, que tuvo un año muy trascendente. Luego nos tocará de local con Independiente, los muchachos se la van a jugar y nos van a dar la alegría. Tenemos que tener fe, ya que en nuestra cancha estamos invictos y hemos hecho muy buenos partidos a medida que los rivales fueron más importantes".

Y agregó: "Estoy totalmente confiado que vamos a lograr el objetivo. Creo que saben que hay una situación de mucha expectativa y van a salir a satisfacernos. Palpitan el sentimiento del pueblo tatengue, van a poner las fuerzas necesarias para lograr esos dos triunfos que nos dejarán cómodamente clasificados".

Ahora se avecina un tiempo donde Spahn tendrá mucha trascendencia, ya que debe negociar con aquellos jugadores que se pretende retener, como por ejemplo Lucas Gamba, el jugador más importante de los últimos años deportivos del club. Además, deberá comenzar a armar un plantel mucho más extenso y competitivo, ya que a partir de 2018 el Tate por primera vez en su historia pondrá la mente en dos frentes.