Domingo 29 de Mayo de 2022
Unión se dio el gran gusto de meterse en los octavos de final de la Copa Sudamericana con el triunfazo a domicilio ante Junior por 4-0. Solo servía el triunfo y tuvo una actuación soberbia para no dejar dudas y, de paso, tener un espaldarazo para afrontar los octavos de final ante Nacional de Montevideo, tras el sorteo realizado el viernes al mediodía en la sede de la Conmebol en Luque.
Le tocó uno de los dos más grandes de Uruguay y también de los más coperos del continente, con tres títulos de Libertadores. Viene quedar tercero en la zona que compartió con Vélez, Estudiantes y Bragantino y, si bien hace años que no es protagonista a nivel internacional, su historia lo hace de temer.
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Actualmente viene en ascenso en el torneo local y por eso, el seguimiento es constante. Una vez que el plantel rojiblanco llegó a Sauce Viejo, se enfocó en conocer al rival y, cuando tocó el Bolso, se supo que dos nombres lo vivirán de manera especial por su pasado: el DT Gustavo Munúa y el defensor Diego Polenta.
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Munúa no solo fue técnico sino también arquero del club. Su arraigo es tan grande que es lógico que lo sienta de manera particular, amén de que ahora le toca estar en un Tate, donde encara un proyecto ambicioso y que ilusiona. Como DT del elenco charrúa tuvo dos ciclos: 2015-16, en su inicio; y 2020.
Mientras que Polenta llegó a Unión justamente tras ser capitán y emblema de Nacional. Disputó en total 149 partidos y marcó siete goles. Muy querido y respeto, por lo que no pasará desapercibido.
Estos detalles quedan de lado cuando es momento de ingresar a la cancha, ya que ahora la causa los tiene en la vereda de enfrente y con ansias de llevar a Unión a lo más alto posible.