Martes 03 de Noviembre de 2020
Cuando Unión salió al mercado de pases, entre los requerimientos del cuerpo técnico y las posibilidades económicas, el fichaje de Fernando Márquez se convirtió en uno de los más importantes.
Cuqui estaba decidido a pegar la vuelta y como el propio delantero lo admitió, su regreso al Tate no era para estar de vacaciones. Buscaba conseguir más cosas a nivel local e internacional.
Y para el propio Juan Manuel Azconzábal, tener a un jugador de sus características favorecía lo que quería llevar a la práctica. Lamentablemente esos caminos, los de Unión y Márquez, aún no pudieron unirse.
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Más allá de los minutos que sumó el exjugador de Defensa y Justicia en los partidos amistosos, una dolencia muscular lo agarró justo a días del inicio de la competencia oficial, con lo cual quedó al margen del partido de ida contra Emelec y obviamente el estreno en la Copa de la Liga Profesional contra Arsenal.
Siempre desde el cuerpo técnico y médico, teniendo en cuenta la situación que vivió el fútbol argentino con un paréntesis prolongado que tarde o temprano puede hacer mella en los jugadores, resolvieron llevarlo de a poco y recuperarlo.
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Todos saben que Márquez estando bien es una pieza clave en este nuevo proceso. Y por eso ahora que en el horizonte asoma un partido decisivo y donde como mínimo el Tate debe ganar para soñar con la clasificación, Márquez viajará con el resto de la delegación este miércoles a Ecuador.
Azconzábal planea poner en campo un equipo ofensivo, sabiendo de la obligación de ir a buscar el resultado, y seguramente Cuqui encuentre su primer partido firmando planilla, en el banco de relevos, y a la espera de provocar la anhela vuelta que tanto soñó, ahora más maduro y con recorrido como para aportar su granito de arena en pos de alcanzar los objetivos trazados.