Unión

Unión perdió intensidad y lo terminó pagando caro

En los últimos dos partidos como local el ritmo físico del Tate fue distinto a los encuentros anteriores y eso lo perjudicó en el rendimiento

Domingo 04 de Noviembre de 2018

Si algo caracterizaba en esta Superliga a Unión era precisamente el despliegue físico, la presión alta para asfixiar al rival que se iniciaba en Franco Soldano y que se multiplicaba en todos los sectores de la cancha.

El Tate era un equipo con mucha dinámica que no paraba de correr y que cuando las cosas no resultaban desde lo futbolístico las suplía por el lado de la cuestión física. Y por eso tanto se ponderaba el trabajo del preparador físico Mariano Lisanti.

Sin embargo, en los últimos dos partidos como local (Godoy Cruz y Patronato) Unión no fue el mismo y esa potencia arrolladora que mostraba el equipo para sobreponerse a sus rivales no estuvo presente.

En el comienzo de la Superliga el Rojiblanco marcaba la diferencia en los segundos tiempos, al punto tal que en la etapa complementaria le ganó a Aldosivi, le empató a San Martín de Tucumán y a San Lorenzo (en tiempo de descuento) y derrotó a Talleres.

Justamente cuando el rival comenzaba a sentir el cansancio es que Unión sacaba provecho. Luego esa ecuación se fue modificando un poco en el partido con Gimnasia en donde marcó en la primera etapa y luego aguantó el complemento sin jugar bien.

Posteriormente llegaría el mejor partido de Unión que fue la goleada por 4 a 0 a Central como visitante y allí marcó dos goles en el primer tiempo y dos en la segunda etapa. Mientras que ante Argentinos se puso rápidamente en ventaja y lo terminó aguantando.

Pero haciendo un balance de esas primeras nueve fechas estaba claro que el equipo sacaba ventajas en el complemento, aunque con el correr de los partidos esa incidencia iba menguando.

Pero indudablemente que el clic fue el cotejo ante Godoy Cruz, en donde jugó mal y perdió bien, pero terminó siendo goleado en los minutos finales, más allá de que al primer tanto se lo convirtieron en la primera etapa.

Y frente a Patronato nuevamente volvió a padecer el final del partido ya que le empataron a los 33' del complemento y cuando estuvo dos veces arriba en el marcador.

Sin dudas que una cuestión a corregir y de la que tomará nota Leonardo Madelón y el resto de su cuerpo técnico. Está claro que Unión basaba su poderío en el aspecto físico, más allá de contar con buenos jugadores.

Pero cuando algunos rendimientos están en baja eso se hace más evidente y si se pierde la intensidad todo cuesta mucho más. Algo de eso le pasó a Unión en los partidos finales y por eso no se observó ese equipo que aún con limitaciones terminaba acorralando al rival en los minutos finales.

De esta manera y pensando a futuro será clave recuperar esa intensidad y explosión en los metros finales para volver a marcar diferencias sino todo terminará siendo más complicado.

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