Unión reaccionó para dar vuelta el partido ante Aldosivi, pero exhibió problemas que ya había mostrado en las derrotas ante Central Córdoba y San Lorenzo.
11:22 hs - Domingo 23 de Agosto de 2026
Unión se trajo de Mar del Plata mucho más que tres puntos. El 3-1 ante Aldosivi le permitió cortar una racha negativa y recuperar algo de confianza después de las duras derrotas ante Central Córdoba, en el 15 de Abril, y San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro.
Pero el triunfo también dejó expuestas las dos caras de un equipo que todavía busca identidad, funcionamiento y regularidad.
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Porque el Unión del primer tiempo fue preocupante. Y el del complemento, alentador. Entre una versión y otra hubo una reacción futbolística y anímica que le permitió revertir un partido que parecía complicarse, pero también quedaron interrogantes que Leonardo Madelón deberá resolver rápidamente, porque el viernes llegará Sarmiento de Junín por la séptima fecha de la Zona A del Torneo Clausura.
Un primer tiempo que volvió a encender las alarmas en Unión
Unión comenzó mejor que Aldosivi, pero esa superioridad inicial duró poco. Cuando el conjunto marplatense aceleró, encontró espacios, lastimó y consiguió ponerse en ventaja con el gol de Andrés Vombergar.
A partir de ahí aparecieron nuevamente los fantasmas de los partidos anteriores. El mediocampo perdió claridad, la defensa quedó expuesta y el equipo comenzó a transmitir zozobra y desconcierto.
Fue una primera mitad que tranquilamente podía haber generado todavía más cuestionamientos sobre el entrenador, especialmente después de las derrotas ante Central Córdoba y San Lorenzo, que habían puesto bajo la lupa la continuidad de Madelón.
El propio entrenador se encargó luego de aclarar que nunca pensó en dar un paso al costado ni sintió que su continuidad estuviera en riesgo. Pero el rendimiento del primer tiempo volvió a instalar la discusión.
Una defensa renovada y un Pintado que fue figura
Hay un dato que no puede pasarse por alto: la defensa de Unión cambió en un 50% respecto de la primera parte del año.
La lesión de Lautaro Vargas obligó a modificar el lateral derecho, donde apareció Juan De Dios Pintado. El uruguayo fue una de las figuras del equipo en Mar del Plata, especialmente por lo que aportó en ofensiva.
Del otro lado, finalmente Lucas Ayala se quedó con el puesto que dejó Mateo Del Blanco, otro futbolista que tenía un peso importante en la estructura anterior.
Son modificaciones que necesitan tiempo de adaptación. Sin embargo, Unión no puede darse el lujo de esperar demasiado en una competencia donde cada punto tiene importancia.
Un mediocampo que todavía no encontró su mejor versión en Unión
La renovación también alcanzó al mediocampo. El único futbolista que sobrevivió de la estructura anterior fue Julián Palacios, quien no estará ante Sarmiento después de ser expulsado frente a Aldosivi.
La jugada fue revisada por el VAR y, posteriormente, el árbitro Bruno Amiconi le mostró la tarjeta roja cuando Unión ya tenía el encuentro prácticamente liquidado.
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A esto se suma que Joaquín Mosqueira e Ignacio Malcorra, dos de las incorporaciones pensadas para darle jerarquía y mayor calidad al mediocampo, continúan afuera por distintas lesiones.
Sus lugares fueron ocupados por Emilio Giaccone y Mauro Luna Diale, quienes tuvieron una primera mitad opaca, pero terminaron siendo importantes en la reacción del complemento.
El problema, en este caso, no parece ser solamente de nombres. También hay cuestiones de funcionamiento que Madelón deberá revisar.
Luna Diale por izquierda y una sociedad que todavía no funciona
Una de las decisiones que más interrogantes genera es la ubicación de Mauro Luna Diale. El futbolista tiene características de delantero o de volante ofensivo, pero el entrenador insiste en recostarlo sobre la izquierda, una función en la que no termina de mostrar su mejor versión.
Algo similar ocurre con Marcelo Estigarribia. El delantero sigue teniendo oportunidades como titular, pero todavía no logra justificar esa condición. Se lo observa falto de ritmo y de competencia, y su sociedad con Cristian Tarragona todavía no genera la química esperada.
Paradójicamente, Tarragona fue uno de los grandes responsables de la remontada. El delantero marcó dos goles, apareció cuando el equipo más lo necesitaba y terminó siendo determinante para que Unión pudiera quedarse con una victoria que parecía lejana después del primer tiempo.
Tarragona encontró respuestas, Estigarribia todavía no
La actuación de Tarragona también deja una pregunta sobre la estructura ofensiva. Si el centrodelantero fue determinante cuando tuvo espacios y participación, Unión necesita encontrar la mejor manera de acompañarlo.
Por ahora, Estigarribia no termina de convencer, y la falta de entendimiento entre ambos se percibe dentro del campo.
Madelón deberá decidir si insiste con una fórmula que todavía no funciona o si modifica piezas para potenciar a un equipo que, cuando encontró espacios y soltó a sus futbolistas ofensivos, mostró otra capacidad de respuesta.
La reacción que puede marcar el camino
El segundo tiempo ante Aldosivi puede transformarse en un punto de partida. Unión salió al complemento con otra actitud, ganó metros, presionó mejor, encontró sociedades y logró dar vuelta el resultado.
Ese equipo fue el que todos esperaban ver después de las incorporaciones y de la renovación del plantel.
Pero también sería un error quedarse solamente con esa reacción. Aldosivi atraviesa una profunda crisis y lleva 21 partidos sin ganar en la Liga Profesional, por lo que el rival también expuso sus propias limitaciones.
La gran pregunta que deberá responder Unión es si esa reacción fue el inicio de una recuperación real o simplemente una respuesta ante un partido que se había complicado demasiado.
Sarmiento, la próxima prueba para Unión
El viernes, en el 15 de Abril, Unión tendrá una nueva oportunidad ante Sarmiento de Junín, por la séptima fecha de la Zona A.
Madelón deberá resolver la ausencia de Palacios, seguir esperando la recuperación de Mosqueira y Malcorra y, sobre todo, encontrar una estructura que no dependa de cambiar completamente su rostro durante el entretiempo.
Porque el desafío del entrenador ya no pasa solamente por conseguir otra victoria. Unión necesita construir una identidad y sostenerla durante 90 minutos.
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La pregunta que quedó flotando después de Mar del Plata es tan sencilla como determinante: ¿Unión es el equipo del primer tiempo, aquel que prolongó el desconcierto de los partidos anteriores, o puede ser el del complemento, el que reaccionó, encontró respuestas y terminó dando vuelta el partido?
La visita a Aldosivi dejó una señal positiva. Ahora Madelón deberá conseguir que esa señal se transforme en una constante