Sábado 13 de Septiembre de 2014
“Mama, yo quiero un novio que sea milonguero, guapo y compadrón…” reza un conocido y simpático tango compuesto en 1928 cuando todavía, Icardi estaba lejos de nacer y convertirse en pareja de .
La pieza de la que hablamos le pone letra y música al grito desesperado de una mujer por encontrar un hombre “que no se ponga gomina, ni fume tabaco inglés. Que para hablar con una mina, sepa el chamuyo al revés”. Lo que se dice, un atorrante. Un tipo lo más alejado posible de los estándares de galán. La antítesis del metrosexual de hoy.
Lo cierto es que, según parece, Wanda prefiere que las extravagancias y los cuidados excesivos sean la firma característica de sus hombres. Ya lo vimos con . Y ahora, lo vemos con .
Como sea: mediante la imagen que ilustra esta nota te mostramos la facha con la que el marido de la Nara se atrevió a salir a la calle para ir de festejo, junto a su mujer, por sus cinco meses de casados. ¿El exorcista con pantalones cortos? No: .
Pocas horas después, subió una foto de su esposa con la pancita de 5 meses de embarazo. Se los ve felices y riéndose de las crítica.
Cena con el POTRO de mi marido ... No intenten copiar el look solo a el le queda así...Sos muy Potro ..
— Wanda Icardi (@wandaicardi)
Mi hija y mi esposa quieren escuchar todo lo que habloo... Jeje✌✌��
— MauroIcardi (@MauroIcardi)