En las últimas dos derrotas de Colón, el equipo al menos mereció rescatar un empate, sin embargo falló en la definición y terminó con las manos vacías
Martes 15 de Abril de 2025
Colón se acostumbró a perder, aún cuando no lo mereció. Y es que en las últimas dos derrotas, el equipo al menos hizo los méritos como para no quedarse con las manos vacías.
Colón pierde hasta cuando no lo merece
Contra Agropecuario, se cansó de errar goles y terminó perdiendo en tiempo de descuento, cuando dispuso de chances para ponerse arriba en el marcador.
Es cierto que Agropecuario pudo ponerse dos goles arriba, pero en cuanto a situaciones generadas el Sabalero tuvo algunas más que su rival y el arquero del elenco local terminó siendo la figura.
Mientras que con San Telmo, pese a jugar mal, en el segundo tiempo estuvo más cerca del gol que el Candombero. Y terminó perdiendo por un horror de Marcos Díaz.
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En el arranque del torneo, Colón ganó partidos que por allí no había merecido y ahora perdió dos encuentros en los que no hizo menos que su rival.
Por esas cosas del fútbol, cuando no jugó tan bien sacó buenos resultados y cuando lo hizo más o menos no tuvo ninguna recompensa.
El equipo perdió eficacia, ya que antes generaba poco pero convertía mucho. Mientras que ahora, amontona situaciones de gol, pero en los últimos tres partidos apenas anotó uno.
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Esa falta de contundencia lo llevó a sumar tan solo cuatro puntos sobre los últimos 18. Una paupérrima cosecha que se explica por falta de funcionamiento, pero también por una marcada ineficacia a la hora de enfrentar el arco rival.
Así como en el arranque Colón ganaba por dominar las áreas, ahora pierde por fallar en ese aspecto. Cuenta con un arquero que mete las que van afuera y con jugadores, a excepción de Emanuel Gigliotti, que se nublan cuando miran el arco rival.
Por lo cual, Colón transita su peor momento de los últimos tiempos. Con un equipo que no es confiable y soportando una seguidilla de malos resultados, el Sabalero se acostumbró a perder.