Martes 17 de Noviembre de 2020
Nueve meses y medio después de su debut con la camiseta número 38 en Colón, el club de sus amores, Brian Fernández sumó su segundo partido, en la victoria frente a Central Córdoba de Santiago del Estero, en el marco de la fecha 3 de la Zona 2 de la Copa de la Liga Profesional.
Luego de ese partido ante Banfield, Brian Fernández sufrió una recaída en su adicción a las drogas y se sometió a un tratamiento del cual se hablaron maravillas sobre su recuperación. A la misma la acompañó con un gran acondicionamiento desde lo físico.
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Cuando Brian Fernández estaba a punto de ser considerado para concentrar junto al plantel profesional, con el retorno de Eduardo Domínguez como entrenador, llegó el parate por la pandemia del coronavirus, lo cual fue un duro golpe para quien usa la camiseta 38 de Colón.
A la primera parte de la cuarentena Brian Fernández la pasó junto al cuerpo técnico en el Hotel de Campo Colón, mientras que cuando estos se fueron a Buenos Aires, el santafesino se mudó con su familia en una quinta que queda a las afueras de Santa Fe.
Con el retorno de Domínguez, Brian Fernández se mudó al barrio privado donde vive el cuerpo técnico de Colón, más allá que en el transcurso de la pretemporada también residió un tiempo en la pensión del club, donde según sus propias palabras lo hizo para estar más enfocado en el arranque de la Copa de la Liga Profesional.
Luego de las dos primeras fechas del certamen y tras superar un inconveniente en los aductores, Eduardo Domínguez decidió convocar a Brian Fernández para el partido ante Central Córdoba, y lo colocó en la parte final del partido, donde segundos antes de ingresar se lo pudo ver con la camiseta 38 listo para ingresar al campo de juego festejar con el DT el golazo de Pulga Rodríguez.
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A través del Instagram de su mujer, Araceli Fessia, se pudo observar cuál fue el destino que tuvo la camiseta 38 que utilizó en su retorno a la Primera de Colón frente a Central Córdoba, la que fue en homenaje a los 40.000 hinchas que estuvieron en La Nueva Olla de Asunción.
Y en la camiseta número 38 quedó en poder de su mujer Araceli, a quien se la obsequió como agradecimiento por todo el acompañamiento y contención que tuvo para con él durante todo este tiempo en que estuvo alejado de las canchas y preparándose para volver con todo a la Primera de Colón.