Colón recibirá el domingo a uno de los equipos sensación de la Zona A como lo es Ciudad Bolívar. Los antecedentes ante los rivales que pelean arriba muestran una tendencia llamativa.
08:59 hs - Lunes 01 de Junio de 2026
La Primera Nacional ingresó en una etapa donde cada fecha empieza a pesar más. Y para Colón, el partido del próximo domingo ante Ciudad Bolívar aparece como una oportunidad ideal para medir de qué está hecho en la pelea por los primeros puestos.
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El equipo de Ezequiel Medrán llega con 25 puntos, a tres del líder Deportivo Morón y a una unidad del propio Bolívar, que se transformó en una de las grandes revelaciones de la temporada y que desembarcará en Santa Fe ocupando puestos de privilegio.
Sin embargo, hay un dato que empieza a repetirse y que llama la atención: al Sabalero le cuesta ganarles a los equipos que hoy integran el lote de arriba.
Colón, con una materia pendiente ante los protagonistas
Si se analizan los antecedentes de Colón frente a los equipos que hoy ocupan los puestos de Reducido los números muestran un rendimiento correcto, pero insuficiente para despegar.
El mejor resultado fue el triunfo por 2-1 ante Deportivo Madryn, uno de los animadores permanentes de la categoría y se dio en la primera fecha, cuando todo era incertidumbre.
Después llegaron varios cruces directos donde el equipo rojinegro estuvo cerca, compitió, pero no logró quedarse con los tres puntos.
Perdió 2-0 frente a Deportivo Morón en el Nuevo Francisco Urbano, en un encuentro condicionado por la expulsión de Matías Muñoz cuando todavía quedaba más de un tiempo por jugar.
Empató 1-1 con Los Andes en Lomas de Zamora. Repitió el mismo resultado frente a Ferro en el Brigadier López. Igualó sin goles ante Godoy Cruz en Santa Fe, en otro partido marcado por una expulsión, la de Matías Godoy.
Y el último fin de semana rescató un 1-1 ante Almirante Brown en Isidro Casanova, equipo que actualmente ocupa el último puesto de clasificación al Reducido.
El denominador común es claro: Colón suele estar a la altura de los partidos importantes, pero le falta el golpe final para transformar esos encuentros en victorias.
Mucho empate y poco premio para Colón
La estadística reciente también explica por qué el equipo se mantiene cerca de la punta, pero sin poder alcanzarla. De los últimos siete partidos, apenas ganó uno: el 1-0 ante All Boys en Santa Fe. El resto fueron cinco empates y una derrota.
La caída ante Morón sigue siendo la única en los últimos diez encuentros disputados por el equipo de Medrán. En ese tramo acumuló cuatro victorias, seis empates y apenas una derrota, una producción que demuestra solidez, pero también una tendencia marcada a repartir puntos.
Otro aspecto que preocupa es que Colón recibió goles en cada uno de sus últimos cinco compromisos, algo que contrasta con la fortaleza defensiva que había mostrado en el inicio del torneo.
El gran desafío sigue siendo afuera
Si hay un aspecto donde el equipo todavía no logró dar el salto es en condición de visitante. Lejos de Santa Fe, Colón ganó apenas una vez en toda la temporada: fue ante Patronato en Paraná.
La tabla de visitantes lo ubica en una posición inesperadamente baja para un candidato al ascenso: 7 partidos jugados, con una victoria, cuatro empates y dos derrotas. En ese lapso anotó seis goles y le convirtieron ocho. La efectividad fuera de Santa Fe es del 33.33%.
Por eso el punto conseguido ante Almirante Brown fue valorado puertas adentro, aunque también dejó la sensación de que el equipo volvió a dejar pasar una oportunidad para acercarse a la cima.
Bolívar, un examen que puede decir mucho
El encuentro del domingo aparece entonces como una verdadera prueba de carácter. No solo porque Bolívar está por encima en la tabla, sino porque representa otro enfrentamiento directo contra un rival que pelea por los mismos objetivos.
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Para Colón será la posibilidad de romper esa racha de empates ante los equipos de arriba, descontarle puntos a un competidor directo y demostrar que está preparado para transformarse en algo más que un animador.
Porque hasta aquí, los números muestran que el Sabalero siempre está en partido. Lo que todavía le falta es convertir esos buenos rendimientos en triunfos que lo empujen definitivamente hacia la punta.