El 10 de mayo de 1964 no fue un partido más: fue un día en la que Colón derribó al invencible Santos de Pelé y escribió una de las páginas más legendarias
16:50 hs - Domingo 10 de Mayo de 2026
Hay partidos que se recuerdan y hay otros que se transforman en mito. Para Colón, el 10 de mayo de 1964 pertenece a esa segunda categoría. Porque aquella tarde no solamente derrotó a un rival extraordinario: desafió toda lógica posible. Este domingo, se celebra otro aniversario.
Del otro lado estaba el poderoso Santos de Pelé, posiblemente el equipo más temido del planeta en ese momento. Un conjunto repleto de figuras, campeón de América y del mundo, acostumbrado a aplastar rivales y coleccionar títulos con una naturalidad aplastante.
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Y enfrente, un Colón que todavía jugaba en la Segunda División del fútbol argentino. Parecía imposible. Hasta que pasó. Aquella tarde en Santa Fe empezó torcida para el Sabalero. A los 37 minutos del primer tiempo, Pelé armó una pared con Coutinho y definió para poner en ventaja al Santos. Era el guion esperado: la estrella mundial marcando diferencias y el gigante brasileño encaminando otra victoria más.
Pero el fútbol, a veces, decide regalar escenas eternas. En el complemento, el equipo santafesino salió decidido a desafiar la historia. A los seis minutos, Chijí Serenotti recuperó una pelota y mandó un centro preciso que encontró a Fernando López, quien venció al arquero Gilmar para desatar la locura rojinegra.
Cuando el empate ya parecía una hazaña suficiente, llegó el momento que convirtió a ese partido en leyenda. A tres minutos del final, Fernando López volvió a aparecer con un centro perfecto y Demetrio Gómez ganó de cabeza para poner el 2-1 definitivo ante el estupor de los brasileños.
No era una victoria cualquiera para Colón
Colón acababa de cortar un invicto de 43 partidos del Santos. El mismo Santos que venía de ganarle a gigantes del continente y que tenía al mejor futbolista del mundo liderando el espectáculo.
Desde ese día, el estadio del barrio Centenario dejó de ser simplemente una cancha. Se transformó en el mítico Cementerio de los Elefantes. El propio Pelé terminó reconociéndolo años después: “Veníamos de ganarle a Boca, River, Inter, Racing. Santos venía invicto en como treinta partidos. Estábamos invictos y cuando jugamos ahí, nosotros perdimos. Yo me acuerdo que hice el primer gol, menos mal. Después, más yo creo que de ahí para adelante todos empezaron a llamar la cancha de Cementerio de los Elefantes”.
A veces, una sola tarde alcanza para quedar en la eternidad. Y Colón lo hizo frente al mejor de todos.