Lunes 23 de Septiembre de 2019
De todas las críticas que recibió en su efímero paso por Colón, el DT Julio Comesaña tiene a su favor una de las grandes satisfacciones que tienen los hinchas: contar con Wilson Morelo.
El artillero colombiano fue un expresó pedido del anterior entrenador y estuvo un tiempo inicial sin poder encajar desde el arribo de Pablo Lavallén.
Es más, el actual conductor insistía con la llegada de un delantero de área, algo que fue perdiendo asidero cuando Morelo inició una seguidilla de goles importantes que pusieron al equipo, por ejemplo, a 90' de jugar la primera final internacional.
LEER MÁS: Arranca una semana histórica para Colón
El propio cafetero empezó a pagar con goles todos los pergaminos que traía desde el fútbol doméstico de su país, donde tuvo también la posibilidad de sobresalir en compromisos internacionales.
Independientemente de sus cualidades deportivas, Morelo siempre pondera ante cualquier cámara o micrófono su amor a Dios, su creencia por sobre todas las cosas para permitir que logre todo lo que consiguió con la camiseta de Colón.
Y además luego de cada gol tiene un rito particular de arrodillarse, mirar al cielo y agradecer sus conquistas. Ese proceder también repercutió en las otras disciplinas del club.
LEER MÁS: La nefasta racha de Colón jugando como visitante en la Superliga
Las chicas del hockey viajaron el pasado fin de semana a Rosario a jugar un torneo en el cual fueron ganadoras y tuvieron la idea de agradecer el logro en "modo Morelo".
Incluso la profesora del grupo subió unas líneas a sus redes sociales que rápidamente contó con el agradecimiento y la respuesta del delantero de Colón, que viajó a Buenos Aires y a pesar de integrar un lugar en el banco de suplentes, miró desde afuera la derrota del equipo 3-2 ante el Granate por la Superliga.