Miércoles 26 de Julio de 2023
El mismo Néstor Gorosito que llegó a Colón y contó con gran parte de este plantel ya no tiene crédito. Porque la gente despidió al equipo con silbidos, insultos y el tradicional "que se vayan todos".
Mucho de lo que está viviendo el elenco sabalero en esta parte culminante se lo debe a su actual conductor, absolutamente confundido y sin palabras, al menos, con energías y guardia baja que lo ponen sin crédito en lo que venga.
Ni Gorosito ni nadie en el fútbol argentino es mago como para pensar que con cuatro jugadores esto se puede arreglar. El tiempo fue corriendo, jamás llegaron los refuerzos para un elenco que fue perdiendo jerarquía desde la segunda partida de Eduardo Domínguez.
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Una victoria en Sarandí para nada tapará el pésimo rendimiento de un Colón que coleccionó empates, ganó muy poco y últimamente perdió seguido. Sin capacidad para convertir, arrastrándose en la cancha, dejando una imagen triste y muy lejana de aquel que supo un 4 de junio de 2021 levantar un trofeo en San Juan.
En definitiva, nadie comunica, nadie dice nada en el mundo Colón. Pero el silencio de Pipo Gorosito es esclarecedor. En su paso por el barrio Centenario entregó aspirinas para un enfermo que jamás pudo poder de pie con regularidad, quedando condicionado a pelear por no descender en los últimos 15 partidos oficiales que tendrá por delante la formación rojinegra hasta fin de año.