Lunes 03 de Julio de 2023
El partido que Colón jugó ante Racing, no tiene absolutamente nada para rescatar. Fue paupérrimo de inicio a fin, más allá de cierta reacción lógica en el arranque del segundo tiempo. Pero en la primera etapa, La Academia lo aplastó, fue una exhibición por parte del equipo dirigido por Fernando Gago.
Colón jamás estuvo en partido, desde el inicio adoptó una postura de partenaire, fue un actor secundario y Racing resultó ser el gran protagonista. Hubo mérito del equipo visitante, pero también defectos, que fueron muchos, por parte del Sabalero y del planteo táctico diseñado por Néstor Gorosito.
Así como en los partidos anteriores (San Lorenzo, Estudiantes y Rosario Central) Pipo había acertado en la planificación, ante Racing se equivocó claramente. Por primera vez desde que está en Colón salió a jugar con tres delanteros, despoblando la zona media y las consecuencias estuvieron a la vista.
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Tanto Aníbal Moreno como Juan Ignacio Nardoni jugaron con total libertad, como si estuvieran en un entrenamiento y eso el entrenador rojinegro no lo modificó a lo largo de todo el primer tiempo. Es cierto que le faltaron jugadores importantes (Juan Pablo Álvarez y Baldomero Perlaza) pero el técnico debilitó al equipo
Consciente de las limitaciones que tenía, propuso jugar con tres puntas, en lugar de reforzar la zona media. El plan de juego de Colón le facilitó las cosas a Racing. En el inicio del segundo tiempo Gorosito metió cuatro cambios, pero ya era tarde y el partido estaba definido.
Colón venía siendo competitivo y ante Racing no lo fue. En parte por el planteo de Gorosito y sin dudas que también por el flojísimo rendimiento de los jugadores. Fue un partido en el que no se salvó nadie, en el que todos contribuyeron para sufrir una goleada.
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Algunos dirán que Gorosito no hace magia, otros argumentarán que Colón no tiene tan mal plantel como para estar ubicado en la 22ª posición. En general existe un consenso de que cuando el Sabalero gana es por el DT y que cuando pierde los responsables son los futbolistas.
Un análisis por demás de simplista, que busca quitarle responsabilidad a Gorosito. Nadie puede discutir la trayectoria de Pipo como entrenador y la impronta que dejó en algunos equipos. Como por ejemplo en Tigre, en donde logró salir campeón pese a perder la categoría. Y la última campaña dirigiendo a Gimnasia.
Pero también habrá que decir que dirigiendo a Colón su efectividad es de apenas el 42,5%. En el Torneo, dirigió 18 partidos, sumando cuatro victorias, 11 empates y tres derrotas. Con Pipo en el banco el equipo cosechó 23 puntos sobre 54 en juego.
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Una eficacia por debajo de las expectativas generadas a partir de su llegada. Es cierto que Gorosito mejoró a Colón, lo hizo más competitivo, pero a decir verdad, nunca pudo darle una identidad de juego, a excepción de un puñado de partidos. Y le fue mejor, cuando adoptó una postura de espera.
Cuando se asumió inferior a su rival fue cuando mejor jugó. Le entregó la pelota al rival, para replegar con inteligencia y aprovechar los espacios. Pero cuando debió salir a proponer, nunca se advirtió una idea clara. Salvo el primer tiempo contra Talleres y posiblemente algunos minutos de otros partidos.
No es casualidad de que los 18 partidos que Pipo lleva dirigidos, en 12 de ellos, su rival lo superó en la tenencia del balón y 13 cotejos el equipo adversario ejecutó más remates. Lo que refleja de manera contundente, que Colón juega sin la pelota y que en ataque propone poco.
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Ante la evidente falta de gol, lo que hizo Gorosito de manera inteligente, fue intentar reforzar el bloque defensivo, para buscar ser más competitivo. Pero el equipo de mitad de cancha hacia adelante mostró dificultades para generar juego asociado y careció de variantes.
No es casualidad que en los últimos cuatro partidos, Colón convirtió dos goles, que tuvieron como protagonistas a dos defensores: Facundo Garcés y Eric Meza. Y tiene que ver con las dificultades que arrastra el equipo cuando debe mirar el arco de enfrente.
Es verdad que no se pueden soslayar las muchas ausencias que tuvo Colón para jugar ante Racing. Y eso sin dudas que incidió en el rendimiento. Pero Gorosito desde lo táctico hubiese podido hacer más por incomodar al rival y no allanarle el camino para la goleada. Una cosa no quita la otra.