Miércoles 26 de Julio de 2023
Néstor Gorosito eligió el silencio. Por segundo partido consecutivo no asistió a la conferencia de prensa. Lo hizo luego de la derrota de Colón ante Argentinos y lo repitió después de la caída contra Tigre. Anteriormente había dejado de hablar en las habituales conferencias de prensa previa a los partidos.
Por lo cual, hace tiempo que no se escucha la palabra de Pipo. Cuando llegó a Colón era habitué de los programas televisivos y radiales de Buenos Aires. Eran una constante las apariciones del entrenador sabalero. Pero las mismas fueron mermando conforme a los magros resultados.
También su presencia en las redes sociales, en donde solía dejar mensajes, alguno de ellos apuntando por ejemplo a este medio. No obstante, eso sería lo menos importante, si el equipo en la cancha respondiera. El entrenador no tiene la obligación de hablar, sino de hacer jugar bien a su equipo y en este caso no hace ni una ni la otra.
LEER MÁS: El capitán de Colón está en la mira del Vasco da Gama
Colón juega muy mal y está 26ª en el torneo, tres puntos por arriba de Huracán, quien hoy estaría perdiendo la categoría. El Sabalero se cayó a pedazos, ganó un solo partido de los últimos 11 y lo más preocupante es que no se advierte una idea de juego.
El entrenador parece estar perdido, no acierta con los cambios y equivoca los planteos. Los rivales lo superan con mucha facilidad y durante el desarrollo de los partidos, interviene poco para modificar lo mal que viene jugando Colón. Se podrá decir que no cuenta con demasiadas alternativas, pero no es bueno caer en excusas.
De ninguna manera Colón tiene un plantel para estar en la 26ª posición de la tabla y eso es responsabilidad de Gorosito, como así también de los jugadores. Es cierto que el mercado de pases fue totalmente desacertado y en eso el máximo responsable es el presidente José Vignatti.
LEER MÁS: Un delantero de Colón podría convertirse en refuerzo de Peñarol
Pero también habrá que decir que la defensa que jugó con Tigre estuvo conformada por cuatro jugadores que fueron campeones y titulares en esa campaña, como: Eric Meza, Facundo Garcés, Paolo Goltz y Rafael Delgado. Y que en la delantera estuvieron Santiago Pierotti y Ramón Ábila, dos futbolistas que muchos equipos quisieran tener.
No hay que buscar chivos expiatorios y ampararse en que Colón tiene un flojo plantel. Porque sino, que le queda a otros equipos que tienen mucho menos y que están más arriba en la tabla de posiciones. Sobran los ejemplos y enumerarlos sería extenderse en demasía.
Con 22 partidos dirigidos, la pregunta que surge es la siguiente ¿A qué juega Colón? y la respuesta es una absoluta incógnita. Porque a decir verdad, no hay una línea definida y la sensación es que el Sabalero está lejos de ser un equipo trabajado y con movimientos coordinados.
LEER MÁS: Colón eligió a Farías para sentarse ante la prensa
Termina siendo un equipo de individuales que cuando están bien pueden jugar un poco mejor y que cuando no están en su día, pasa lo que se viene repitiendo. A esta altura la campaña de Gorosito dirigiendo a Colón es decepcionante y es que de 22 partidos dirigidos, apenas ganó cuatro, empató 12 y perdió seis.
Con Pipo en el banco, el Rojinegro sumó 24 puntos sobre 66 en juego, con una eficacia del 36%. Está claro que cinco meses después de asumir como DT de Colón no colmó las expectativas iniciales. La realidad indica que el DT no pudo sostener en el tiempo cierto funcionamiento que adquirió en algunos partidos.
Gorosito eligió el silencio sin hacerse cargo del momento. Así como en su momento le gustaba hablar, opinar, protestar y señalar, ahora aplica aquella frase histórica del Coco Basile: silenzio stampa. Por lo cual aún no sabemos si Facundo Farías contra Argentinos jugó por pedido de Vignatti o fue una decisión suya.
LEER MÁS: El técnico de Colón y un silencio que dice muchas cosas
La trayectoria de Gorosito lo sostiene, porque con esta campaña, cualquier otro entrenador hubiese sido eyectado de su puesto. Pero Pipo tiene espalda y sobre todo el respaldo de muchos hinchas. Por su estilo hábil a la hora de declarar se ganó el respeto de los simpatizantes, por eso cuando Colón pierde le apuntan a todos menos al DT.
El entrenador sabalero no da respuestas ni afuera ni adentro de la cancha. Sus intervenciones a la hora de conformar el equipo y modificar sobre la marcha resultaron negativas. Y en las últimas semanas decidió no hablar, pensando que eso podía exculparlo de sus errores.
Queda un partido para el final del torneo y seguramente Gorosito piensa en el armado del plantel. Pero pareciera que se apuró en mirar al futuro dejando de lado el presente. Se enfocó demasiado en lo que viene, descuidó el día a día y los resultados están a la vista. El equipo se derrumbó en todos los aspectos y Pipo tiene mucho que ver con eso.