La falta de solidez, lo dejó a Colón contra las cuerdas
Colón recibió 17 goles en 14 partidos, siendo de los cuatro equipos que más goles recibieron en la Copa de la Liga

Domingo 26 de Noviembre de 2023

Colón fue en esta Copa de la Liga un equipo cuando atacó y otro cuando defendió. De mitad de cancha hacia adelante, el Sabalero encontró respuestas para traducir su efectividad en goles. Sin embargo, de mitad de cancha hacia atrás padeció la falta de solidez y eso se cristalizó en la cantidad de goles en contra que padeció.

En apenas cinco de los 14 partidos que jugó mantuvo el arco en cero y dos de ellos fueron en las primeras dos fechas. Al Sabalero le anotaron 17 goles, de los cuales 13 fueron en condición de visitante. Y en dos encuentros le marcaron tres goles, (Instituto y Vélez). El Sabalero está entre los cuatro equipos que más goles recibieron.

Muchos de los goles sufridos tuvieron más que ver con errores puntuales que con méritos del rival. En algunos partidos, la sensación fue que Colón se hizo los goles solo. Y difícilmente un equipo que no sepa defender pueda ser competitivo, de allí el momento que atraviesa el equipo, teniendo que jugar un desempate para no descender.

LEER MÁS: Colón sufre por su inestabilidad emocional y futbolística

Colón nunca fue confiable defensivamente, ni con línea de cuatro ni con cinco defensores. Ni Néstor Gorosito, ni tampoco Israel Damonte le encontraron la vuelta para cerrar su propio arco. Si bien como local no recibió goles en los últimos dos partidos, fue más por impericia del rival, que por méritos propios.

Está claro que Colón cuenta con nombres importantes en el bloque defensivo, de mucha trayectoria y experiencia, pero ni aún así pudo transmitir seguridad. Tanto Gorosito como Damonte implementaron distintos sistemas tácticos y cambiaron nombres, pero el resultado siempre fue el mismo.

Obviamente que no siempre la falta de solidez se le debe adjudicar al bloque defensivo, sino también al mediocampo y al ataque, ya que Colón nunca fue un equipo intenso y que presione. De allí que los rivales le manejaron la pelota con libertad y espacios como para casi siempre complicarlo y las estadísticas así lo ratifican.