Tras más de dos semanas de ataques aéreos masivos, el conflicto escaló a una guerra regional que amenaza la economía global y la estabilidad de Oriente Medio
08:13 hs - Lunes 16 de Marzo de 2026
Desde que el pasado 28 de febrero de 2026 iniciaron "operaciones de combate mayores", la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel transformó el mapa de Oriente Medio. Lo que comenzó como un intento declarado de "aniquilar" la capacidad nuclear y naval de Irán, derivó en una confrontación de múltiples frentes con consecuencias devastadoras.
Puntos claves de la evolución del conflicto en Oriente Medio
Objetivos estratégicos: la coalición centró sus ataques en instalaciones de misiles balísticos, centros de mando en Teherán y Tabriz, y bases navales. Recientemente, el masivo bombardeo a la isla de Kharg, el principal centro de exportación de petróleo iraní, marcó un punto de inflexión, aunque se afirma que la infraestructura civil fue respetada para evitar un colapso total.
La respuesta de Irán: Teherán no se quedó atrás, lanzando oleadas de drones y misiles contra bases estadounidenses en Qatar, Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein. Además, el cierre de facto del Estrecho de Ormuz provocó un shock energético mundial, elevando el precio del crudo en más de 40%.
Expansión a Líbano e Irak: el conflicto desbordó las fronteras iraníes. Israel inició operaciones terrestres en el sur del Líbano contra Hezbolá, desplazando a más de 800.000 personas. Mientras tanto, en Irak, las milicias proiraníes intensificaron los ataques contra tropas extranjeras.
Impacto civil y diplomático: los informes indican miles de bajas militares y cientos de civiles afectados. En el plano internacional, mientras aliados como el Reino Unido y Canadá apoyan los objetivos de desnuclearización, potencias como China y Rusia condenan la ofensiva como una violación del derecho internacional.
Incertidumbre en el frente interno: dentro de EE. UU., crece la oposición política y social por el costo del conflicto (estimado en más de 11.000 millones de dólares en la primera semana), mientras la administración Trump mantiene que no hay planes inmediatos para el despliegue de tropas terrestres masivas dentro de Irán.
A 16 días del inicio, el conflicto se encuentra en una encrucijada peligrosa: ninguna de las partes parece tener un plan de salida claro ("el día después"), mientras los ataques con drones ya empiezan a afectar infraestructuras críticas en ciudades como Dubái, alterando la vida cotidiana en todo el Golfo.