Samuel Chiche Gelblung, el afamado periodista, estaba internado en una clínica en CABA desde el martes
08:21 hs - Miércoles 09 de Septiembre de 2026
La muerte de Samuel “Chiche” Gelblung representa el cierre de una de las trayectorias más influyentes, polémicas y brillantes del periodismo argentino. A lo largo de más de cinco décadas, dejó su sello en prensa escrita, radio y televisión, consolidando una figura sin concesiones y de gran impacto en la cultura de los medios nacionales.
El periodista falleció esta mañana en un sanatorio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde había ingresado el martes por la mañana por un cuadro respiratorio. La noticia fue confirmada a Infobae por la familia del periodista. Era la cuarta internación que atravesaba en el año; pero a pesar de estas complicaciones de salud trabajó hasta sus últimos días.
Chiche Gelblung, protagonista
Nacido en 1944 en Buenos Aires, se convirtió en un protagonista central de las últimas décadas en la historia de los medios, reconocido por su estilo directo y su capacidad para innovar en diferentes formatos. Su legado abarca desde la dirección de revistas emblemáticas hasta la conducción de programas de televisión que marcaron época.
Criado en Villa Devoto en el seno de una familia judía de clase media con activismo político, debió su apodo a que, según contó, “era un bebé tan lindo que me consideraban el chiche de la familia”. Su infancia estuvo signada por el rigor doméstico y la tensión ideológica que imponía la clandestinidad política. Su hogar era escenario de discusiones constantes y mandatos familiares rígidos, sobre todo ante el activismo de sus padres (Berta Kagan –apellido que más tarde cambiaría a Cohen– y Alfredo Gelblung –un industrial del cuero–) y el fanatismo religioso de su abuela. “Todos los días, a la hora de la siesta, mi abuela materna se ponía a rezongar y a llorar. Y lo hacía durante dos horas, sistemáticamente. Ella era muy religiosa, venía todos los días a joder sistemáticamente. Le decía a mi viejo: «Vos tenés la culpa de esto», porque él era comunista”.
Su abuelo paterno había sido tesorero del Partido Comunista y sus padres eran militantes de manera clandestina, que temían ser perseguidos por el gobierno de Juan Domingo Perón. “Era insoportable. Sentí que debía irme o iba a enloquecer”, recordó el propio Gelblung, quien abandonó la casa a los 14 años.
Consiguió refugio en un depósito de huevos y sin terminar el colegio, se dedicó a oficios informales y a la venta ambulante. Durante la adolescencia, tuvo un acercamiento temprano al mundo adulto y debió afrontar el dolor de perder a dos amigos de la infancia en episodios violentos, lo que, según relató, marcó el fin de su niñez.
Su vida, marcada por el desafío constante y el impulso de la curiosidad, permanece como testimonio para quienes buscan comprender la historia reciente de los medios en Argentina. El recorrido de Gelblung confirma que, mientras existan sueños, la historia personal nunca está realmente concluida.