El número negativo surge de restablecer a las reservas brutas (dólares en caja, oro y otros activos) los pasivos en moneda extranjera de corto y mediano plazo
Jueves 27 de Noviembre de 2025
Según los reportes de consultoras privadas y análisis publicados esta semana (fines de noviembre de 2025), las reservas netas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) se ubican en terreno negativo. El número exacto se calcula que es un negativo de USD 16.036 millones bajo la metodología del FMI.
¿Por qué tan bajo? Aunque las reservas brutas (el total en la caja) rondan los USD 40.000 millones, al restar los pasivos (deudas exigibles como el swap con China, encajes de los depósitos de la gente y el nuevo swap activado con EE. UU.), el saldo neto "real" cae a ese nivel.
Si se mira el valor de mercado "líquido" sin contar ciertos pasivos del FMI, algunos analistas ven un número apenas positivo o cercano a cero, pero la métrica estándar que mira el mercado para medir la solvencia (la del FMI) arroja ese rojo profundo de 16.000 millones.
Por qué reservas negativas
El número negativo de –UDS 16.036 millones (la cifra de referencia de los analistas en noviembre de 2025 bajo la metodología del FMI) surge de restablecer a las reservas brutas (el total de dólares en caja, oro y otros activos) los pasivos en moneda extranjera de corto y mediano plazo.
- Intercambio con China. Activación y uso de tramos del acuerdo de intercambio de monedas (yuanes por pesos), que funciona como una deuda. Aproximadamente –UDS 18.000 millones
- Encajes en USD. Los depósitos bancarios de los ahorristas en dólares. Aunque son privados, el BCRA debe tener el respaldo para ellos. Aproximadamente –UDS 15.000 millones
- Desembolsos al FMI (EFF). Los fondos ya girados por el Fondo Monetario Internacional que se deben pagar. Aproximadamente –UDS 14.500 millones
- Swap con el Tesoro de EE. UU. Activación reciente de un acuerdo de intercambio de divisas (u otros repos a corto plazo) para fortalecer la liquidez inmediata. Cerca de –UDS 2.500 millones
- Reservas Brutas. Total (Oro, derechos especiales de giro del FMI, divisas) +U$S 40.000 millones (aprox.)
El plan del gobierno para acumular dólares y salir del cepo
El plan del gobierno para revertir esta situación y obtener un colchón de reservas que permita levantar el cepo se basa en tres pilares, según los anuncios y negociaciones más recientes de fines de 2025:
Financiamiento externo e institucional
Nuevo acuerdo con el FMI: tras un acuerdo con el FMI aprobado en abril de 2025, el gobierno aseguró un flujo de financiamiento de UDS 20.000 millones. Estos diseños buscan reforzar directamente las reservas netas.
Retorno a los mercados: con la fuerte baja del riesgo país, la estrategia es acceder nuevamente a préstamos de bancos y fondos internacionales mediante la colocación de deuda, lo que inyectaría capital fresco.
Inversión extranjera directa: el gobierno busca impulsar la inversión a través de acuerdos bilaterales (como el mencionado con EE. UU.) y desregulaciones, esperando que esos capitales ingresen por el mercado libre y engrosen la oferta de divisas.
Equilibrio fiscal como ancla, la base del plan es el déficit cero
Remonetización: la convicción del gobierno es que al no emitir para financiar el déficit, la inflación se controlará y la demanda de pesos aumentará. Este proceso de "remonetización" es la vía principal para que los dólares comiencen a entrar naturalmente a la economía.
Fin del dólar diferencial: se busca eliminar gradualmente esquemas como el "dólar blend", exigiendo que un porcentaje mayor de las liquidaciones de exportaciones (especialmente el agro) se vendan directamente al BCRA, engrosando así las reservas brutas y netas.
Antes de liberar el cepo por completo, el BCRA busca dar una solución definitiva a los pasivos en pesos (Leliqs y Pases pasivos) para que, al abrir el mercado, no se utilicen esos pesos para comprar dólares, lo que secaría de inmediato las pocas reservas. La idea es que la acumulación de reservas y el saneamiento del balance del BCRA vayan de la mano para que la salida del cepo sea ordenada y sin disrupciones (como ocurrió con el "megacepo" de abril de 2025, que fue una flexibilización parcial).