La medida busca acabar con el circuito informal y controlar la composición de esos productos. Algunos tabacos estaban prohibidos y otros en un limbo legal
11:54 hs - Lunes 04 de Mayo de 2026
El Gobierno creó un marco de regulación para los productos de nicotina –vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina (pouches)– con la publicación de la Resolución 549/2026 en el Boletín Oficial. La normativa pone fin al esquema prohibitivo y ordena el mercado al exigir trazabilidad, estándares de calidad y registro obligatorio para fabricantes y comerciantes del país.
Fuentes gubernamentales dijeron que se busca dotar al Estado de herramientas concretas para controlar, fiscalizar y sancionar la venta irregular de estos productos.
Según los voceros, actualmente, el circuito informal domina el mercado de productos de nicotina. Estos artículos, que se consumen de manera habitual aún cuando se venden de manera ilegal, no cuentan con trazabilidad, carecen de control sobre su composición y no tributan impuestos.
Hasta ahora, en el país regía un esquema restrictivo respaldado por la Anmat y el Ministerio de Salud. La Disposición Anmat 3226/2011 prohibía la importación, distribución, comercialización y publicidad de vapeadores y cigarrillos electrónicos.
En 2023, la Resolución Conjunta 565/2023 del Ministerio de Salud y la Anmat reafirmó la prohibición sobre los sistemas electrónicos de administración de nicotina y extendió la restricción a los dispositivos de tabaco recalentado, que tampoco podían venderse ni importarse legalmente por no contar con autorización sanitaria. En cuanto a las bolsas de nicotina (pouches), no estaban hasta aquí específicamente reguladas, pero su comercialización estaba bajo alerta sanitaria y era objeto de denuncias por parte de sociedades médicas. Así, ninguno de estos productos tenía permiso legal para su venta en el país, aunque se seguían obteniendo de manera informal y sin controles oficiales.
Según fuentes del gobierno, el nuevo esquema exigirá que ningún producto pueda venderse sin estar registrado. Se deberán declarar los componentes y cumplir estándares de calidad, además de establecer límites estrictos sobre ingredientes permitidos, concentración de nicotina, sustancias prohibidas y condiciones de fabricación. La eliminación de saborizantes en los vapeadores será un punto central, ya que los expertos lo identifican como el mecanismo principal de ingreso al consumo adolescente.
Los voceros destacaron que la normativa surge como respuesta a experiencias internacionales donde los esquemas prohibitivos en mercados dinámicos han resultado en mayores riesgos por falta de control estatal.
El Ministerio de Economía, el Ministerio de Salud, la Anmat y la Jefatura de Gabinete coordinaron la elaboración de este marco regulatorio, que busca terminar con el predominio del contrabando y formalizará la tributación diferenciada según categoría de producto.
El nuevo régimen obliga a registrar todos los productos con tabaco y elimina los sabores dirigidos a jóvenes
Las fuentes recordaron que el Estado, hasta hoy, carecía de mecanismos efectivos para controlar un consumo masivo de nicotina ingresado a través de un mercado “completamente en negro”. La estrategia se enfoca en establecer un registro obligatorio, controlar la composición, imponer la trazabilidad total y limitar los ingredientes que pueden emplearse, bajo responsabilidad de los fabricantes y comerciantes declarados. Solo podrán comercializarse artículos registrados, y la omisión del registro inhabilitará su venta legal.
La eliminación total de saborizantes en vapeadores apunta a frenar la iniciación en adolescentes, segmento donde crece el uso de estos productos. La normativa establecerá límites estrictos de concentración de nicotina y prohibirá sustancias no autorizadas, forzando a los elaboradores a presentar información detallada sobre cada artículo. El Estado tendrá la capacidad de ejercer inspección, seguimiento y aplicar sanciones, condiciones inexistentes en el mercado actual, según las fuentes.
Asimismo, destacaron que esta modificación no crea un mercado nuevo, sino que introduce orden en un circuito preexistente donde la nicotina se consume a través de múltiples canales que operan sin regulación.
Desde la perspectiva económica, los productos pasarán al sistema formal y estarán sujetos a fiscalización e impuestos, lo que permitirá desarticular el monopolio actual del contrabando. En el plano sanitario, la intervención estatal intentará reducir el daño producto del consumo descontrolado y sin estándares, especialmente en adolescentes y jóvenes, quienes presentan tasas crecientes de inicio.
Un objetivo adicional es la reducción de la exposición de terceros al humo del cigarrillo tradicional, causante de enfermedades graves como cáncer, afecciones cardiovasculares y respiratorias, con antecedentes internacionales en Estados Unidos, Suecia y Japón, donde regulaciones similares disminuyeron el consumo y la exposición pasiva.
Evidencia científica sobre riesgos cardiovasculares, adictivos y oncológicos
La creciente evidencia reunida por equipos internacionales de investigación confirma que todos los productos que contienen nicotina aumentan los riesgos para la salud cardiovascular, independientemente de su formato.
Investigadores de Alemania, Italia, Estados Unidos, Suiza y Reino Unido concluyeron que la nicotina es “una toxina cardiovascular directa” y no existen vías de consumo inocuas.
Cualquier forma de liberación de nicotina, incluso sin combustión, puede generar daño vascular de manera precoz y eventos cardiovasculares graves. Hay preocupación porque aumentó el consumo de estos productos emergentes entre escolares, estimulados por la accesibilidad y la variedad de sabores, con un uso creciente incluso entre quienes nunca fumaron cigarrillos.
En cuanto al avance de las bolsitas de nicotina también preocupa a los expertos especialmente por su impacto entre adolescentes. De acuerdo con la Unión Antitabáquica Argentina (UATA), el aumento del consumo de pouches en el país derivó en reclamos y denuncias ante autoridades sanitarias, ante el temor de que se consoliden como nueva fuente de adicción juvenil. La publicidad de estos productos explota la idea de “libres de tabaco”, mientras omite advertencias sanitarias obligatorias, y su venta comenzó en 2025.
En adolescentes, la nicotina puede afectar el desarrollo cerebral hasta los 25 años, ya que se asocia a menores niveles de atención, memoria y control de impulsos, además de mayor riesgo de ansiedad, depresión y posterior transición a otros productos. Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine alertó sobre la asociación de estos productos con el cáncer oral y la mortalidad, en particular por la manipulación de ingredientes y niveles de nicotina.