En una final atravesada por tensiones políticas y gestos elocuentes: Verón festejó desde la tribuna, mientras Tapia encabezó la premiación en el campo de juego.
Domingo 14 de Diciembre de 2025
Estudiantes volvió a tocar la cima del fútbol argentino en una noche cargada de simbolismos. El título del Torneo Clausura 2025 llegó tras vencer a Racing por penales, pero el foco no estuvo solo en lo deportivo: la consagración quedó enmarcada por el enfrentamiento abierto entre Juan Sebastián Verón y la conducción de la AFA.
La tribuna como palco de campeón
Suspendido y fuera del protocolo oficial, Verón siguió la final desde la tribuna. No bajó al césped ni ocupó lugares institucionales. Vivió el partido como un hincha más, con la tensión propia de una definición al límite y el desahogo final que solo concede un campeonato.
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Tapia, presente en la premiación
En el campo de juego, Claudio “Chiqui” Tapia encabezó la entrega de medallas y la copa. El saludo fue breve, casi mecánico. El plantel campeón respondió con gestos medidos, sin excesos, en una secuencia que reflejó el clima frío entre Estudiantes y la AFA.
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La imagen más potente llegó después: los jugadores subieron a la tribuna para llevarle la copa a Verón. Allí, lejos del centro del poder pero cerca de los suyos, la Brujita levantó el trofeo y celebró un título que tuvo sabor especial por el contexto. El Clausura 2025 quedará en la historia pincha no solo por el logro deportivo, sino por la escena que lo rodeó. Estudiantes ganó en la cancha, en medio del ruido, y festejó desde un lugar poco habitual. Campeón igual. Campeón a su manera.