El arzobispo de Buenos Aires pidió terminar con la intolerancia, la indiferencia y el odio, y convocó a acompañar a los sectores más vulnerables antes de la visita del papa León XIV al país.
18:52 hs - Domingo 04 de Octubre de 2026
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, realizó un fuerte llamado a la unidad durante la misa central de la 52ª Peregrinación a Luján y pidió dejar atrás la intolerancia, la indiferencia y el odio en medio de las divisiones que atraviesan a la sociedad argentina.
Durante su homilía, García Cuerva convocó a fortalecer los vínculos y a poner el foco en las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. El mensaje se produjo a pocas semanas de la visita del papa León XIV a la Argentina.
“Si la Virgen de Luján nos abraza, es imposible mirar al otro con desprecio”, afirmó el arzobispo.
En ese sentido, llamó a convertirse en “artesanos de la fraternidad” y pidió llevar el “abrazo de María” a distintos sectores de la sociedad, entre ellos los adultos mayores, las personas con discapacidad, quienes se encuentran sin trabajo, las personas en situación de calle y los adolescentes afectados por el consumo de drogas.
Un llamado a terminar con la intolerancia
García Cuerva también pidió construir vínculos con quienes tienen posiciones diferentes y remarcó que las diferencias no deberían impedir el reconocimiento del otro.
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En esa línea, convocó a “abrazar a los que piensan distinto” y sostuvo que, más allá de las diferencias, todos forman parte de una misma comunidad.
El arzobispo pidió además aprender a perdonar, respetar y dialogar, al tiempo que cuestionó las prácticas de descalificación, la indiferencia frente al sufrimiento de otras personas y el lugar que ocupa el odio en las relaciones sociales.
El diagnóstico sobre la Argentina
Las declaraciones se produjeron luego del diagnóstico que García Cuerva había planteado el sábado durante una misa en la Catedral Metropolitana, donde se refirió a la situación social, económica y política del país.
En ese contexto, anticipó el escenario que, según su mirada, encontrará León XIV durante su visita a la Argentina.
“Se va a encontrar con una Argentina herida, una Argentina dividida, con esa famosa grieta”, sostuvo.
El arzobispo también advirtió sobre el nivel de confrontación existente en la sociedad y señaló que la descalificación y la intolerancia forman parte de las discusiones cotidianas.
La pobreza y las personas más vulnerables
García Cuerva planteó además que el Papa encontrará una Argentina atravesada por dificultades sociales y por personas que llevan años viviendo en situación de pobreza.
“Va a ver una Argentina donde duele un porcentaje muy grande de hermanos que la están pasando mal”, expresó.
Para graficar la persistencia de esas dificultades, recordó una frase de su abuelo: “Cuando vos crezcas, seguramente la Argentina va a salir adelante”.
Luego agregó: “Yo ya crecí y la Argentina sigue en esa situación”.
En ese marco, el mensaje del arzobispo estuvo centrado en la necesidad de reconstruir los vínculos sociales y promover una mayor unidad frente a las diferencias políticas, sociales y económicas que atraviesan al país.