Secretos de cuchara: por qué los guisos son el escudo definitivo contra el frío

De las lentejas al arroz, descubrí cómo los platos calientes de olla reconfortan el cuerpo, aportan energía y se convierten a los guisos en reyes del invierno

11:18 hs - Jueves 02 de Julio de 2026

Cuando las bajas temperaturas se hacen sentir, la cocina se transforma en el refugio perfecto. No hay abrigo más eficiente ni más placentero que un plato humeante directo de la olla. Más allá de la tradición, los guisos combinan los nutrientes ideales para encender el cuerpo y reconfortar el alma en los días fríos y grises.

Los clásicos e infaltables de cuchara

Guisos tradicionales: el de lentejas, con un toque de panceta o chorizo colorado es el rey indiscutido. También los guisos de arroz, fideos moñito o mondongo.

Sopas y sopas cremas (nutritivas y reconfortantes)

Sopas caseras de verduras con hueso: el colágeno y los nutrientes del caracú o el hueso blanco enriquecen el caldo y templan el cuerpo al instante.

Purés: de papa, de calabaza y jengibre (el jengibre tiene propiedades termogénicas que aumentan la temperatura corporal), o de espinaca con una buena salsa bechamel para darle consistencia y cremosidad.

El puchero: el ritual que calienta el cuerpo y el alma

Por qué es ideal para el frío: es un plato de cocción lenta que combina proteínas y carbohidratos complejos en un solo lugar. El caracú (el hueso blanco) y los cortes de carne con hueso (como la falda o el osobuco) no solo le dan un sabor único, sino que aportan grasas y colágeno esenciales para mantener la energía bien alta cuando el termómetro baja.

El poder del caldo: además del plato principal, el caldo caliente concentrado que resulta de la cocción es el mejor "remedio" previo para templar las manos y el cuerpo apenas sentados a la mesa.

La variedad en la mesa: lo enriquece sumarle choclo, calabaza, zapallo batata, zanahoria y papa, permitiendo que cada comensal arme su plato a gusto.

Platos al horno

Pastel de papas o de calabaza: un plato contundente que a todos les gusta.

Tartas contundentes: las de verdura bien completas, con mucho queso y ligadas con una buena salsa blanca espesa, resultan superreconfortantes.

Bebidas dulces y estimulantes

Chocolate caliente: con un toque de canela.

Infusiones calientes: un buen mate cebado bien caliente, ideal para acompañar las mañanas y tardes frías. También tés y tisanas para una merienda con cosas dulces.

El rey del invierno: guiso de lentejas

Por qué funciona contra el frío: las lentejas son una fuente extraordinaria de hierro y proteínas de origen vegetal. Al combinarse con carbohidratos (como papa o zanahoria) y grasas saludables, exigen un gasto energético de digestión que eleva de forma natural la temperatura corporal de manera sostenida.

El secreto del sabor: el inicio con un buen sofrito (cebolla, morrón, ajo y verdeo) y el toque de chorizo colorado o panceta que aporta esa capa de grasa que el cuerpo pide en invierno. Para una opción más liviana, los cubos de carne magra (como roast beef o paleta) cocidos a fuego lento resultan increíblemente tiernos.

Guiso de arroz o fideos moñito

La base del plato: son los guisos de la memoria afectiva. Se basan en una buena salsa de tomate concentrada, carne (vaca o pollo) y una gran variedad de vegetales picados chicos (zanahoria, calabaza, arvejas).

El aporte energético: los fideos y el arroz aportan carbohidratos de absorción rápida y fácil digestión, brindando energía inmediata para combatir el letargo que a veces produce el frío intenso. El truco es dejarlos en su punto justo de consistencia ("al dente") para que sigan absorbiendo el caldo espeso de la preparación.