Viernes 29 de Abril de 2022
Este viernes se cumplen 19 años de la peor inundación que sufrió la ciudad de Santa Fe en su historia. Por la inundación del 2003, el militante de derechos humanos Jorge Castro fue el único de los más de 130.000 damnificados que decidió renunciar al resarcimiento económico y se presentó como actor civil en la causa judicial para que los funcionarios públicos a cargo sean reconocidos y penados como responsables.
Cabe recordar que la figura de actor civil corresponde al viejo sistema penal. No existía en ese momento la figura de querellante. Al ser consultado por UNO sobre el proceso judicial que emprendió para buscar verdad y justicia, Castro recordó sobre los imputados: "Se turnaban para interceder con antelaciones ante los jueces y las Cámaras y eso llevó a un letargo de la causa en el tiempo. La adormecían".
"Esta Corte Suprema de Justicia de Santa Fe (CSJSF) siempre estuvo muy ligada al exgobernador Carlos Alberto Reutemann, a pesar de que ya falleció. El manto de impunidad sobre los exgobernadores Jorge Obeid y Reutemann, y todos sus ministros, lo dio siempre la Justicia santafesina. De los 22 fiscales que teóricamente tiene que representar al demandante, solo uno acusó. Quiere decir que los otros 21 fiscales de primera instancia –no hablo de Jiménez– directamente trabajaron por la impunidad del gobierno santafesino y los que hicieron la obra inconclusa por la que ocurrió el crimen hídrico", sostuvo Castro.
En esta línea describió que siempre la Justicia desligó de los asuntos a Reutemann. "Si tenés fiscales que no investigan nunca vas a encontrar pruebas contra nadie. Norberto Nisnevich que fue el único fiscal que acusó lo dejaron en la causa nada más que tres meses, después lo sacaron, lo reemplazaron. Le dieron otro cargo porque estaba interino", recordó Castro. El exintendente Marcelo Álvarez fue procesado en abril del 2006. La causa se elevó a juicio en 2008. Álvarez murió en 2018. Reutemann falleció en 2021.
Entre idas y vueltas, la investigación judicial inició una década después de la inundación que tapó de agua y barro más de un tercio de la ciudad. En el marco de la causa se imputó en 2013 por estrago culposo agravado por la muerte de 18 personas al exministro de Obras Públicas Edgardo Berli, al exdirector de Hidráulica Ricardo Fratti y al exintendente de Santa Fe Marcelo Alvarez. Pocos meses después el juez Gustavo Urdiales suspendió el proceso porque la defensa de los acusados solicitó la prescripción. Luego la causa cambió de juez, asumió Cristian Fiz, que rechazó la prescripción.
Era evitable y previsible
En marzo de 2020 el Colegio de Jueces de la Cámara de Apelación en lo Penal de Santa Fe, integrado por Bruno Netri, Fernando Gentile Bersano y Alejandro Tizón resolvió, en voto único, confirmar la pena de prisión de ejecución condicional impuesta a los imputados Edgardo Berli (quien falleció en 2021) y Ricardo Fratti, exfuncionarios de la gestión de Reutemann, y rechazar los pedidos de prescripción de la acción penal en curso y de nulidad. De esta forma, la Cámara ratificó el fallo del juez Octavio Silva quien condenó a los exfuncionarios a tres años de prisión, con ejecución condicional.
El juez los condenó, en el marco de la "causa inundaciones", como coautores penalmente responsables del delito de "estrago culposo agravado por la muerte de 18 personas", a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional. Las organizaciones de derechos humanos reclaman que fueron 158 los muertos y 130.000 personas las desplazadas de sus hogares por la inundación.
El fallo de Silva, luego confirmado en segunda instancia, determinó que "las autoridades acusadas, tuvieron conciencia de la situación de peligro y previsión de los riesgos que conllevaba la inacción para enfrentarlo, ya que por más excepcionalidad asignado al fenómeno, este no resultó invisible, sorpresivo y menos aún imperceptible sino todo lo contrario, fue innegable y ostensible la descomunal masa hídrica producto de las intensas lluvias (…)”. Además sostuvo que lo que impidió el avance, y luego el escurrimiento del agua fue “el desmoronamiento del extremo final del terraplén que permitió el ingreso de mayores volúmenes de agua”.
A 19 años de la inundación, la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe aún debe decidir si ratifica la pena al único condenado vivo, Ricardo Fratti, quien apeló la condena.
• El Lole Reutemann, en pocas palabras
Por su parte, Castro destaca: "En esta instancia en las determinaciones judiciales que va a tomar la CSJSF ya no tenemos intervención como actores civiles. La que tiene intervención es la fiscal Mariela Jiménez quien sí puede argumentar en contra de lo que presente Fratti y el Estado Ejecutivo provincial. La causa tiene dos fallos favorables aunque sea muy baja la condena. Si hubiera sido tres años y un día iba preso Fratti. En las dos instancias, la primera y la segunda de Cámara, ratificaron esa condena. Con lo cual si la CSJSF va en contra de esos dos fallos va a tener que argumentar muy bien. La peor de todas las resoluciones sería que se determine la absolución de Fratti y la prescripción de la causa por el tiempo pasado, que no fue por los actores civiles sino por el juego que hicieron todas las defensas de Fratti, Álvarez y Berli".
"Era de tal forma la cantidad de pruebas que demostraban la impericia y todo lo que provocaron sobre el pueblo santafesino que no la pudieron tirar abajo. El objetivo siempre de la Justicia, de la Corte y de las distintas instancias judiciales fue echarla abajo. Y la causa no cayó porque hubo una lucha titánica de los abogados tanto de Ricardo Arce como de Georgina Stratta, que no dejaron indicios posibles por donde podría caer la causa. Es real", explicó Castro.
Reclamo vigente
El agua en la mayor parte de la ciudad permaneció una semana. Las marcas de los niveles altos aún están en las paredes de algunas casas, en los muebles arruinados que se rescataron y hoy se usan porque es lo que quedó, en las fotos familiares que se perdieron, en las vidas que se fueron con la feroz corriente del Salado. O los hospitales y la central eléctrica que se vieron afectadas. Afloran en cada final de abril los recuerdos del terror que implicó que parte de la familia se quede a cuidar lo que quedaba, con armas o gomeras, entre tiros, gritos, el frío y la oscuridad. Con la incertidumbre de no tener comunicación y depender de una sola radio en toda la ciudad para saber quién estaba vivo y dónde. En las cruces de los muertos que se recuerdan en la Plaza 25 de Mayo frente a la Casa de Gobierno, que aunque cada tanto intenten sacarlas, volverán.
El objetivo principal de los militantes de derechos humanos que reclaman justicia por la inundación del 2003 es continuar con el reclamo y con la movilización. "Ninguna de las dos Cámaras tanto de Senadores como de Diputados quisieron constituir una comisión investigativa. El carácter de impunidad sobre Reutemann y Obeid fue absoluto. Es coincidencia con la línea que bajaron los gobiernos nacionales tanto de Duhalde como de Néstor Kirchner también, en su teoría de la transversalidad le dieron a Reutemann la impunidad. Fue acompañado por el Partido Justicialista en su presentación como senador en el 2009, eso fue una vergüenza total. Por eso cada 29 de abril cuando el peronismo es gobierno trata de que esta fecha pase totalmente desapercibida porque indudablemente el accionar de los gobiernos en aquella época fue vergonzoso y con una causa penal por los 158 santafesinos muertos", expresó Castro.
Y agregó: "Nosotros vamos a seguir movilizándonos contra la impunidad ante un hecho histórico de hace 19 años. Y seguramente marcharemos hacia los 20 porque la CSJSF recién está leyendo toda la causa, en teoría, aunque ya sabemos que la leyeron en gran parte. Se van a llevar su tiempo en el sentido de observar qué vientos corren en la política y a nivel nacional. La justicia tanto nacional como provincial siempre observan el panorama político en sus fallos. Eso es una desgracia de la democracia. Una cosa es el sentido de justicia de los sectores sociales afectados y otra es la mirada muchas veces tuerta sobre los hechos históricos en los cuales el sistema político queda en evidencia del grado de impunidad. Nosotros seguiremos luchando para que los delitos en democracia que son cometidos por funcionarios políticos sean imprescriptibles porque la corrupción mata y también la impunidad".
"A mí nadie me avisó que esto iba a ocurrir", fue la célebre frase de Reutemann en 2003. Este año se aprobó en la Legislatura provincial, por ambas Cámaras, que cada 29 de abril se celebre el "Día de la Memoria del Pueblo Inundado". Incluso en el cordón oeste, hay un barrio que lleva el nombre de esa fecha, para no olvidar.