Jueves 14 de Febrero de 2019
El crédito de un prestamista. Una motocicleta entregada como garantía. Y el reclamo de la misma dos meses después, sería el móvil que derivó en el asesinato de Ignacio Gabriel Chialva de 25 años, que el 9 de febrero del 2016 fue rematado de tres disparos de arma de fuego en el interior de su casa en barrio Barranquitas.
La hipótesis fue nuevamente revelada por los fiscales que investigaron el caso, Jorge Nessier y Cristina Ferraro, en una audiencia de apelación de sentencia que tuvo lugar este jueves en la Sala 5 de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Santa Fe. En la misma los funcionarios de la Unidad Especial de Homicidios solicitaron que se le imponga la pena de 28 años al único condenado en el caso, Cristian Ruiz, quien en octubre del 2018 fue sentenciado a 15 años de prisión como autor del delito de "homicidio calificado por el uso de arma de fuego".
El pedido fue ante un tribunal pluripersonal de jueces camaristas presidido por Fabio Mudry junto a los vocales, Jorge Andrés y Oscar Burtnik, los cuales también escucharon los fundamento de la defensa de Ruiz, a cargo de Néstor Pereyra, quien "convencido de la inocencia de su defendido", pidió la absolución.
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El sangriento episodio ocurrió el 9 de febrero de 2016 en una modesta propiedad ubicada en Bolivia al 4000. Allí, según estableció la pesquisa, entre las 17.30 y 18.30, Chialva recibió tres disparos de un arma calibre 9 milímetros: dos en su cráneo y otro en la región del hemitórax izquierdo. Su muerte fue inmediata.
El 15 junio de ese año, Ruiz fue detenido en un allanamiento del barrio Villa Hipódromo por agentes de la Policía de Investigaciones. Un día después fue imputado como el asesino de Chialva, pero dos días después el juez Héctor Candioti, al existir solo un estado de sospecha por su participación en el hecho, ordenó que el joven albañil quede en libertad.
Sin ninguna medida cautelar de por medio, Ruiz comenzó a ser juzgado en octubre del año pasado. El 24 de ese mes, el tribunal de jueces de primera instancia conformado por Jorge Patrizi, Susana Luna y Eduardo Pocoví, resolvió condenarlo –con la disidencia de Luna– a la pena de 15 años de prisión. El fallo además determinó que no sea encarcelado hasta que la pena quede firme, hecho por el cual este jueves las partes volvieron a tener un nuevo encuentro en tribunales.
La motocicleta
Durante la audiencia, los fiscales Ferraro y Nessier buscaron convencer al tribunal de que Ruiz fue quien asesinó a Chialva aquella fatídica tarde en barrio Barranquitas. Para ello explicaron una serie de elementos que permitieron establecer un grado de sospecha sobre el joven albañil de 27 años que en la actualidad se encuentra en estado de libertad.
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En primer lugar Nessier aclaró que aquel día Chialva, que era prestamista, llamó a su pareja para consultarle sobre si sabía dónde se encontraba el casco de una motocicleta que había sido entregada como garantía de un préstamo realizado en diciembre del 2015.
A su vez según explicó la pareja y testigo del caso, el joven asesinado previo a recibir los disparos le dijo que estaba en ese momento con "el Pelado haciendo un maneje". "El Pelado", con el devenir de la pesquisa, se determinó que era Ruiz.
Esa testigo, que fue la primera que halló a Chialva asesinado remarcó, con el transcurrir de la investigación, que le llamó la atención que la motocicleta que se encontraba como garantía de un préstamo no estaba en la casa del muerto.
Al testimonio de la pareja de la víctima se suma también lo dicho por una vecina de la zona, que declaró en el juicio que aquella tarde escuchó los disparos y vio salir a un hombre, en motocicleta, de la casa de Chialva.
En tanto, el fiscal Nessier añadió además el testimonio de un hombre que conocía tanto a Chialva como a Ruiz. El mismo declaró que un día no especificado, el imputado le mostró un arma y le refirió: "Con esta arma lo maté a Gabriel Chialva".
Los fiscales determinaron además que la víctima aquel día llevó a Ruiz a su domicilio en su Chevrolet Corsa gris. En ese momento, Chialva sacó una motocicleta afuera y dio unas vueltas en la calle. Un rato después, se escucharon los disparos que le dieron muerte al joven de 25 años que además de ser prestamista trabajaba en la Legislatura.
En consecuencia, Ferraro y Nessier, solicitaron que Ruiz sea condenado a 28 años de prisión y se le revoque la libertad que viene gozando desde junio del 2016 cuando fue imputado.
Convencido
Desde la otra vereda, Pereyra rechazó el pedido de la Fiscalía tras tener un "absoluto convencimiento" de que Ruiz no fue quien participó de los hechos por los que fue juzgado. "Hoy tenemos a un inocente sometido a juicio y hay un crimen en el cual existe una persona culpable que está suelta", afirmó el letrado al tribunal.
Para comprobar la inocencia de su defendido, el abogado se refirió al secuestro de elementos de la escena del crimen. En este sentido aclaró que en la vivienda no se encontró ningún tipo de elementos que permitan establecer que Ruiz había estado allí aquella tarde. Por esa razón, indicó que de las tarjetas de los clientes de Chialva, ninguna tenía el nombre de su defendido.
Por otro lado, citó el testimonio de un exempleador de Ruiz, el cual es propietario de una Rotisería y quien según explicó Pereyra, desvinculó a su defendido del hecho. Ese punto fue replicado por el fiscal Nessier, quien aclaró que el testigo no dijo, específicamente, que Ruiz trabajó ese mismo día en la rotisería sino que hizo una mención temporal.
Con esos elementos, el letrado pidió la absolución de su defendido y buscó que se revoque la sentencia de octubre del año pasado que lo condenó a 15 años de prisión.