Ulises Fabián Gómez, de 25 años, fue acusado formalmente por el femicidio de su ex pareja, Analía Danila Ovando. La joven fue asesinada mientras trabajaba en un pub y ya contaba con una medida judicial de protección que fue desobedecida reiteradamente.
Sábado 26 de Julio de 2025
El Ministerio Público de la Acusación formalizó la imputación por femicidio contra Ulises Fabián Gómez, de 25 años, por el asesinato de Analía Danila Ovando, también de 25, ocurrido en la madrugada del viernes 18 de julio en la localidad de Villa Guillermina, en el departamento General Obligado. El juez penal Gonzalo Basualdo dispuso la prisión preventiva del acusado, tal como lo había solicitado el fiscal Norberto Ríos.
El crimen tuvo lugar en el interior del pub “Moroco”, donde Analía trabajaba. Su cuerpo fue hallado esa mañana, cubierto con una colcha, y presentaba una herida mortal en el cuello provocada con un objeto punzante.
Una historia de violencia ignorada
Desde un primer momento, las sospechas recayeron sobre Gómez, ex pareja de la víctima. Los antecedentes de violencia física y psicológica eran de conocimiento público en la comunidad y, de hecho, existía una orden judicial de restricción de acercamiento que no fue controlada ni cumplida por las autoridades.
Testigos relataron que Gómez había irrumpido en reiteradas ocasiones en la casa familiar de Analía, incluso con la medida de restricción vigente. El hostigamiento y el maltrato sistemático marcaron la relación previa entre ambos, y el crimen parecía, tristemente, un final anunciado.
Huida y captura
Según lo expuesto por el fiscal Ríos durante la audiencia, tras asesinar a Ovando, Gómez cerró el local con un candado y se llevó tanto la llave como la motocicleta de la joven. Vecinos de Villa Guillermina declararon haberlo visto circular con ese vehículo después de las 7.30 de la mañana.
La búsqueda del sospechoso se extendió rápidamente por las localidades del norte santafesino y culminó esa misma tarde con su aprehensión en San Antonio de Obligado, a unos 45 kilómetros de la escena del crimen.
Un grito por justicia
El femicidio de Analía Ovando no solo generó dolor y conmoción en su comunidad, sino que volvió a poner en evidencia la fragilidad de los mecanismos judiciales y policiales para proteger a las mujeres víctimas de violencia de género. La joven había denunciado, había logrado una medida de restricción, pero esa protección no fue efectiva.
Ahora, con Gómez imputado y detenido, la Justicia tiene el desafío no solo de esclarecer el caso, sino de reconocer su propia falla institucional. Porque Analía hizo lo que debía hacer. Fue el Estado el que no estuvo a la altura.