Martes 03 de Mayo de 2022
Este martes fue la audiencia de vista de causa del caso del juez Rodolfo Mingarini, en el marco del juicio político que atraviesa y por el que está suspendido desde septiembre de 2021. Si bien la cita era a las 11.30, a esa hora solo estuvo presente en la sala de audiencias de los Tribunales de Santa Fe el procurador de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Jorge Barraguirre, con sus asistentes María Raquel Pfeiffer y Clarisa Neuman. A los 20 minutos llegó el denunciado con su abogada María Georgina Stratta y el abogado Ignacio Martín Ceccini.
Pasado el mediodía ingresaron los diez integrantes del tribunal de enjuiciamiento a la sala que contiene la cruz católica de madera más grande del edificio: por la Corte los ministros Rafael Gutiérrez, Roberto Falistocco, Eduardo Spuler, María Angélica Gastaldi, Mario Netri y Daniel Erbetta; el diputado Maximiliano Pullaro; el senador Armando Traferri; y los presidentes de los Colegios de Abogados de Reconquista y de Rafaela.
Tanto la Procuración como la defensa tuvieron 25 minutos para sus alegatos y diez minutos cada uno para las réplicas. La audiencia pública fue de una hora y 40 minutos. La Corte no permitió que se pueda grabar ni registrar imágenes luego de su inicio. En la sala estuvieron presentes la diputada Gisel Mahmud, de la comisión de género de la Legislatura provincial, las abogadas denunciantes Claudia Catalín y Paula Condrac con varias militantes de la mesa Ni Una Menos, la prensa local, representantes de la comisión directiva y del Instituto de la Mujer del Colegio de abogados, entre otros actores. Afuera, en las calles, militantes feministas del colectivo Ni Una Menos se manifestaron hasta el final con cantos y pancartas para el reclamo: "¡Destitución ya!" que retumbaron en la paredes internas del edificio. Netri y Falistocco tuvieron los ojos cerrados la mayor parte de la audiencia.
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El primero en exponer fue Barraguirre con diapositivas. Describió los casos más impactantes de los once investigados y que presentó como pruebas. Pasó cuatro videos donde se lo vio y escuchó a Mingarini resolver, y tres llamadas telefónicas donde instó a una abogada a no defender a un imputado. En total la denuncia y las dos ampliaciones que presentó el procurador consta de once fallos totales. Los imputados de las causas son: Spies, Leandro Exequiel; Gómez, Mauricio; Baldomir, Carlos Manuel; Villafañe, Rodolfo Osvaldo; Rodríguez y otros; Ramos, Gustavo; Cáceres, Jorge Daniel; Mourullo, Gaspar Adrián; Oviedo, Jorge; Brites, Miguel Ángel y Nadalich, Pablo Javier. Los casos se pueden ver en detalle haciendo clic aquí.
"Tenemos que estar a la altura"
"El primero es Spies, el famoso caso del preservativo que causó una enorme conmoción social", detalló el procurador. Sostuvo que hubo "evidencias médicas" que constataron la probabilidad del abuso que Mingarini ignoró completamente. También pasó el video de la audiencia de medidas cautelares en el caso Rodríguez donde desestimó pruebas médicas y de equipos de pedagogos y terapeutas de los abusos sexuales a dos nenes. Los niños presentaron lesiones en sus genitales, y a través de asistencia psicológica relataron su situación mientras hacían dibujos de serpientes. "No me quiero meter en una cuestión médica", dijo Mingarini en el registro fílmico y en un segundo clip agregó: "No surge de la evidencia que el chico se haya referido al pene" al dibujar la serpiente. Barraguirre destacó que en segunda instancia la medida cautelar fue confirmada por el camarista Roberto Prieu Mántaras, "pero no llegó a ese resultado de la misma manera".
También mostró el caso Oviedo donde un equipo educativo detectó que una nena sufrió un abuso sexual de parte de un vecino. El procurador describió que Mingarini desacreditó el relato de la menor y de especialistas para concluir que "no se constataron daños". Destacó el caso Ramos donde una menor de edad de seis años con un retraso fue diagnosticada por un pediatra con lesiones en sus genitales y describió un estado de "suciedad", en el marco de un abuso sexual en el que el imputado era su abuelo. La madre de la menor testificó que fue víctima en su infancia por el mismo hombre, su padre. "La evidencia nos lleva a un lado y para el otro. Podemos discutir la falta de higiene que es lo que me genera más preocupación", se lo escuchó decir a Mingarini en el video de esa audiencia.
Sobre Nadalich, Barraguirre pasó tres audios para explicar que Mingarini intentó actuar como juez, a pesar de no estar de turno, en una audiencia que tenía de imputado a un hombre al que había representado como defensor público previo a su designación como magistrado. Además llamó antes de la audiencia dos veces a la abogada defensora para adelantarle su opinión sobre el caso (no hizo lo mismo con la otra parte) y la presionó para que no defienda la libertad del hombre imputado. "Si yo a esto lo tengo que contestar, lo tengo que rechazar", se escuchó en el audio que se reprodujo en la audiencia de vista de causa. Le pidió a la abogada que "se ponga en sus zapatos de juez", para adelantarle que interpretaría al comportamiento de Nadalich como incumplimiento: "Como abogado te lo digo, no como juez, yo lo que haría es decirle flaco quedate donde estás" y "no sería sano para tu defendido".
En este sentido presentó una amplia variedad de cargos en su contra: "ignorancia manifiesta del derecho", "ausencia monumental de perspectiva de género y niñez", "la reescritura del Código Penal Argentino". El procurador destacó que Mingarini "es parte de la cultura de la violación", y que en sus resoluciones promovió "la búsqueda de la víctima perfecta". "Ignoró indicadores de abusos sexuales altamente específicos (médicos) e inespecíficos (relatos)", expresó Barraguirre e insistió en que el juez "descree de informes médicos" y que las víctimas afectadas por sus argumentaciones en fallos en su mayoría "son niñas y niños, ni siquiera adolescentes". Aportó que encontró "fallas en la individualización de la pena" en casos de condenados por abusos sexuales (Baldomir, Brites y Villafañe).
El procurador comparó el caso Mingarini con el del exjuez federal canadiense Robin Camp. En una resolución cuestionó a la víctima de violación por no haber cerrado las piernas en el momento del ataque y le dijo que el "sexo y el dolor a veces van juntos, eso no es necesariamente malo". Camp fue enjuiciado y el Consejo Judicial Canadiense recomendó que lo destituyan. "Tanto Camp como Mingarini trastocaron la confianza en el sistema", sostuvo el procurador. En esa línea Barraguirre solicitó la destitución del magistrado por "su forma de razonar, expresarse y decidir", por incumplir normas que regulan la función judicial y porque sus decisiones judiciales "forman parte de la cultura de la violación".
"Es la única manera para que nosotros podamos recuperar la confianza", dijo Barraguirre en un cierre de alegatos cargado de emoción y agregó: "Tenemos que estar a la altura de las palabras que están en el frente de este edificio: «casa de justicia». Esta tiene que ser una Casa de Justicia que nos proteja, que nos aloje a todas las personas que busquen justicia, especialmente a las víctimas de delitos de violencia sexual".
"Pensó en voz alta"
El alegato de la defensa de Mingarini estuvo a cargo de Stratta. Señaló que la procuración no hizo "ninguna solicitud, más allá del caso del juez canadiense que no sabemos cómo se resolvió". Luego reclamó que lo que presentó Barraguirre fue "un acto procesal editado" y pidió que el tribunal no tenga en cuenta los videos ni los audios. "Aquí todo se ha editado, como esas crónicas de obituarios donde exponen determinadas situaciones que se necesitan para causar impresión", reclamó.
La principal estrategia de la abogada fue que muchas de las sentencias de Mingarini fueron confirmadas en segunda instancia. Y pasó a explicar las resoluciones de los casos Rodríguez, Mourullo, Ramos, Oviedo, Gómez y Spies. En los primeros casos Stratta dijo que el juez dictó libertades, pero con "cautos". Es decir, con medidas alternativas.
En el caso Ramos, la abogada dijo que "no alcanzaron las evidencias" y que "los jueces deben ser prudentes en una sociedad en la que el desempleo hace estragos". Destacó que la prisión afecta la vida laboral de las personas.
En el caso Oviedo, Stratta dijo que "la propia fiscal dijo que faltaba la cámara Gesell", y que finalmente con el resultado de la libertad "no hubo entorpecimiento probatorio". Cabe recordar que UNO Santa Fe publicó que durante el tiempo que Oviedo estuvo en libertad la familia de la víctima recibió amenazas, además que el imputado se escapó por lo que la policía tuvo que salir a buscarlo y el juicio se pospuso para fin de este año por ese motivo.
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Sobre el caso Gómez (un hombre que le tiró una olla de agua hirviendo a su pareja en el marco de 20 años de violencia de género, al que el juez liberó, pero igual llegó preso al juicio), Mingarini explicó a través de su defensora que "recién empezaba la pandemia, se tuvo en cuenta que no haya hacinamiento en las cárceles por la cuarentena, por eso le dio una prisión domiciliaria en la casa de una familiar". Y destacó que el camarista "Alejandro Tizón confirmó esa sentencia, que es el mismo juez que después ordenó sanciones administrativas contra mi cliente".
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En relación a Nadalich, Stratta dijo que "no está probado que Mingarini fue su defensor público, lo que pasó es que estaba en turno y le tocó hasta que Nadalich se buscó un defensor privado, pero no lo conoce".
Por último, sobre Spies, reveló que Mingarini fue a la audiencia que era imputativa y de prisión preventiva "sin ningún conocimiento", y que la fiscal que actuó en esa oportunidad "excluyó la violación al domicilio" como uno de los delitos. Destacó que "el imputado manifestó que fue consentido" y que las entrevistas presentadas por el Ministerio Público de la Acusación "tenían contradicciones entre sí". "Porque algunas personas decían que se conocían de antes", contó Stratta a la par que explicó que la víctima manifestó que no se conocían. "Mingarini dijo que no estaba seguro, no dijo que el uso del preservativo excluyera" el abuso, "lo que pasó es que no le cerraba y pidió medidas cautelares".
En ese intento de explicación, Stratta reconoció: "Es cierto, y como lo dijo Mingarni ante el tribunal anteriormente, la frase no fue la más feliz, él lo reconoce". "Tan cierto que no produjo perjuicio institucional ni a personas", agregó sobre el caso que derivó en las denuncias de la mesa Ni Una Menos y de 20 diputadas provinciales. "Mingarini pensó en voz alta", sostuvo. Y criticó a la Procuración que lo que haya impulsado la denuncia haya sido lo que trascendió en "versiones periodísticas". Cabe recordar que fue UNO Santa Fe el medio que reveló lo sucedido en la audiencia de Spies el 3 de junio del 2021, y que sacó a la luz varias de sus sentencias.
Finalmente pidió la absolución por "la independencia judicial". Para argumentar lo citó a Rafael Gutiérrez en dos ocasiones, con dos fallos diferentes. Uno en el que la Corte absolvió la semana pasada a otro juez que fue denunciado por la Procuración, y en una resolución sobre el femicidio de Chiara Páez. Stratta dijo que hubo una sola denuncia, desestimando la presentación de Ni Una Menos. Una de las abogadas levantó la copia de la denuncia sobre su cabeza en ese momento para mostrar la participación que sí tuvo el movimiento.
Las réplicas
En el último tramo de la audiencia Barraguirre le respondió a Stratta que lamentaba si "no prestó atención", porque "lo que pedí fue la destitución". También dijo: "Lamento que se diga que los hechos están editados, si se parece a un obituario, o no" e invitó al tribunal de enjuiciamiento a ver todos los videos de las audiencias que se adjuntaron como prueba.
Barraguirre respondió que "por un lado es una desconsideración decir que la Procuración se mueve solo por versiones periodísticas, ya que hay que tener en cuenta que el caso más horroroso que presentamos no es el de Spies", y refirió a los casos donde las víctimas son menores (Rodríguez, Ramos, Oviedo). "Y por otro lado es totalmente legítimo tomar versiones periodísticas para iniciar una investigación. La investigación de UNO Santa Fe está citada en la denuncia original que presentó Barraguirre.
"Hay evidencias físicas corroborativas de abusos sexuales, que Mingarini desprobabilizó", sostuvo. Al mismo tiempo valoró que los jueces pueden expresarse en voz alta, pero que deben hacerlo estando a la altura de sus cargos. "En cuanto a la independencia judicial la Constitución de Santa Fe es muy clara en el artículo 88: los magistrados y funcionarios del ministerio público son inamovibles mientras conserven su idoneidad física, intelectual y moral y el buen desempeño de sus funciones". Y agregó: "Es sencillo esto, hay que leer la Constitución nomás".
Por último respondió que no es cierto que el caso Rodríguez se haya archivado y que en el de Oviedo sí hubo entorpecimiento ya que el juicio no pudo empezar porque el imputado se escapó.
Stratta por su parte, en el uso de sus últimos diez minutos, solicitó al tribunal que no valoren los videos que presentó la Procuración en los alegatos. "El tribunal no necesita ver lo que pasó" en cada caso, "nos manejamos con lo que está en autos, por fuera de eso no vamos a responder porque no estamos en autos". "Mingarini se ajustó a derecho y se corresponde con la ley de jueces", concluyó.