La fiscal Gioria sostuvo que el ataque fue cometido de manera conjunta y que la prueba recolectada respalda esa reconstrucción del hecho.
Martes 06 de Enero de 2026
La investigación por el homicidio de Jeremías Monzón sumó un nuevo capítulo clave. En una audiencia realizada durante la mañana, la fiscal Ana Laura Gioria atribuyó formalmente el hecho a un tercer adolescente, de 14 años, quien, al no alcanzar la edad de punibilidad, quedó bajo la órbita de los organismos de protección de la niñez.
La funcionaria judicial explicó que la audiencia replicó el procedimiento realizado días atrás por el fiscal Francisco Cecchini respecto del otro menor no punible. Allí se expuso la reconstrucción del hecho, la participación atribuida y la calificación legal correspondiente, con las particularidades que establece la ley cuando se trata de adolescentes.
Según precisó Gioria, la fiscalía sostiene que el crimen fue cometido por tres coautores, tanto en su planificación como en su ejecución, y que la calificación legal es homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, con alevosía y ensañamiento.
“Nuestra teoría del caso presenta este escenario con tres personas. Con la evidencia reunida entendemos que allí se agota la participación”, sostuvo la fiscal.
No obstante, aclaró que la investigación continúa abierta y que, si surgiera nueva información, se actuará en consecuencia.
La situación de los implicados
La adolescente de 16 años permanece privada de su libertad y alojada en un instituto cerrado. En su caso, la fiscalía trabaja ahora en el fortalecimiento de la prueba con vistas a una futura acusación y posterior juicio de responsabilidad.
De acuerdo a lo explicado por Gioria, si la imputada fuera mayor de edad, la calificación legal implicaría prisión perpetua, pero al tratarse de una menor, la eventual condena se ubicaría entre 10 y 15 años de prisión, conforme a los criterios jurisprudenciales vigentes.
En tanto, los otros dos adolescentes —ambos no punibles— fueron puestos bajo la intervención de la Secretaría de la Niñez, que junto a los equipos de salud mental definirá los abordajes correspondientes.
Evidencia y reserva procesal
La fiscal confirmó que se secuestró una gran cantidad de teléfonos celulares durante numerosos allanamientos, tanto a los implicados como a familiares y personas del entorno, y que se analiza una amplia variedad de material: pericias forenses, estudios médicos, pruebas de ADN, testimonios y evidencia digital.
Sin embargo, evitó referirse puntualmente a la existencia de videos, audios o imágenes específicas: “No vamos a afirmar ni negar ninguna evidencia en particular para preservar la investigación y no entorpecer el proceso”, explicó.
La voz de la familia
Durante la audiencia, Romina, madre de Jeremías, pudo expresar su testimonio ante el juez. Gioria valoró ese momento como un avance procesal al permitir visibilizar a la víctima y darle un espacio a su familia dentro del proceso judicial.
“Ojalá le sirva de alguna manera poder decir todo lo que está viviendo y hablar de Jeremías como lo hizo”, expresó la fiscal.