Tras la audiencia judicial, la tía del adolescente asesinado apuntó contra el sistema penal juvenil y pidió cambios urgentes en la legislación
Martes 06 de Enero de 2026
El dolor de la familia de Jeremías Monzón, el adolescente asesinado el 18 de diciembre, volvió a hacerse público tras la audiencia judicial en la que se atribuyó el hecho a un tercer menor de edad. A la salida de Tribunales, Virginia Monzón, tía de la víctima, expresó un crudo y directo mensaje dirigido a la dirigencia política y al Estado, reclamando modificaciones profundas en el sistema penal juvenil.
“La respuesta no puede ser nunca que no se puede hacer nada. Esa no puede ser la respuesta para una familia, para una madre, para una sociedad”, sostuvo.
La mujer apuntó directamente contra el marco legal vigente y pidió a los legisladores nacionales y provinciales que impulsen cambios concretos.
“A todos los que se oponen a la baja de la edad de imputabilidad les digo que también van a tener en sus manos la sangre de Jeremías y de todas las víctimas de estos años. No puede ser que por ser menores vuelvan a su casa y sigan siendo un peligro para otras familias”, afirmó.
“Ellos siguen con su vida y nosotros con el dolor”
Con la voz quebrada, Virginia relató el impacto personal que dejó el crimen. “Jere salió a andar en bici. Lo citaron, lo ejecutaron y ahora ellos se van como si nada. Yo paso a ser la tía de un nene muerto. Es horrible. Es injusto”, expresó.
La mujer remarcó además que durante los días posteriores al homicidio los implicados intentaron obstaculizar el avance de la investigación y cuestionó el mensaje que recibe la sociedad cuando los responsables, por su edad, no enfrentan consecuencias penales.
“No hay palabras para describir esto. No se lo deseo a nadie. Yo lo buscaba y cualquier hipótesis me parecía mejor que lo que pasó”, agregó.
Pedido de cambios legislativos
Virginia aseguró que, junto a su hermana —madre de Jeremías—, decidió convertir el dolor en un reclamo público y político.
“Hoy lo que vamos a militar es que baje la edad de imputabilidad. No puede volver a pasar que personas que cometieron un asesinato vuelvan a su casa como si nada. No importa la edad: lo que hicieron fue una ejecución”, señaló.
También cuestionó el funcionamiento de la justicia y el sistema de protección. “Aprendí que la justicia no siempre es justa. Que muchas veces todo termina en sobreseimientos y puertas que se cierran. Eso no puede seguir pasando”, afirmó.
La causa judicial
El crimen de Jeremías es investigado como un homicidio calificado, y la fiscalía sostiene que fue cometido en coautoría por tres adolescentes. Una joven de 16 años permanece privada de su libertad y podría enfrentar una condena de hasta 15 años de prisión, mientras que los otros dos implicados, de 14 años, quedaron bajo la órbita de los organismos de protección por no alcanzar la edad de punibilidad.