Fue identificada este miércoles en un cuerpo que permanecía sin identificar en el Instituto Médico Legal de Rosario. La familia la buscaba desde hace más de un mes tras su salida de casa.
Miércoles 28 de Enero de 2026
Una intensa búsqueda que había generado preocupación en Rosario y la región llegó a su final este miércoles: familiares confirmaron que el cuerpo de una persona hallado el 24 de diciembre en un siniestro vial corresponde a Luna Ailén Zárate, la niña de 13 años sobre la cual pesaba un pedido de paradero activo desde el 30 de diciembre de 2025.
Luna se había retirado de su casa en barrio Puente Gallego el 23 de diciembre pasado y no regresó. Su familia relató que ese día salió para encontrarse con un joven de 21 años conocido a través de redes sociales, según versiones difundidas en medios rosarinos.
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Lo que inicialmente fue una desaparición sin explicación terminó siendo un siniestro vial fatal: en la madrugada del 24 de diciembre, alrededor de las 4 de la mañana, un hombre de 37 años que conducía un Ford Focus embistió a una persona que se encontraba sobre la traza de Avenida Circunvalación y bulevar Avellaneda. El conductor permaneció en el lugar y solicitó auxilio a transeúntes.
La persona atropellada —que más tarde se confirmó que era Luna— fue trasladada al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) en estado grave por una ambulancia, pero falleció poco antes de las 6:00 por politraumatismos graves.
Debido a que no portaba documentación y las primeras estimaciones de su edad no coincidieron con la verdadera, su cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal (IML) y quedó sin identificar como un caso de NN durante más de un mes.
Falta de información
Durante semanas, la familia de Luna realizó publicaciones en redes sociales y presentó una denuncia por desaparición el 30 de diciembre, pero el caso no había tenido difusión pública significativa hasta los últimos días, cuando la Fiscalía Regional 2 de Rosario activó el protocolo de búsqueda y difundió el pedido de paradero en medios.
Solo entonces se planteó la hipótesis de que el cuerpo en el IML pudiera ser el de la adolescente, lo que finalmente fue confirmado por los propios familiares.
El conductor del vehículo fue sometido a peritajes —incluidos exámenes de alcoholemia y alcoholuria, que resultaron negativos— y fue imputado por homicidio culposo, aunque posteriormente recuperó la libertad y quedó a disposición del Ministerio Público de la Acusación, agregan las fuentes oficiales.
El caso plantea cuestionamientos sobre la coordinación entre los protocolos de búsqueda de personas desaparecidas y el sistema de identificación forense, ya que el cuerpo permaneció meses sin relacionarse con la denuncia familiar.