Messi, una servilleta y una decisión: el día que Jorge cambió para siempre el destino de Leo

Tras la muerte de Jorge Messi, volvió a recordarse la servilleta que aseguró el fichaje de Lionel por Barcelona y dio inicio a una historia que cambió al fútbol.

15:14 hs - Sábado 08 de Agosto de 2026

Jorge murió este sábado a los 68 años y, tras conocerse la noticia, volvió a cobrar protagonismo una de las historias más curiosas de la carrera de Lionel: la servilleta que, el 14 de diciembre de 2000, sirvió para dejar por escrito el compromiso del Barcelona de fichar al joven rosarino, que por entonces solo tenía 13 años.

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La servilleta que convenció a Jorge Messi

La historia ocurrió en Barcelona, cuando la familia Messi esperaba una definición del club catalán después de las pruebas que Lionel había realizado durante su estadía en España. El talento del joven rosarino había sorprendido, pero las negociaciones avanzaban con dudas y Jorge comenzaba a impacientarse ante la falta de certezas sobre el futuro de su hijo.

En ese contexto apareció Carles Rexach, por entonces secretario técnico del Barcelona. El dirigente había quedado convencido de las condiciones futbolísticas de Messi y entendía que el club no podía dejar pasar la oportunidad de incorporarlo, pese a las dudas que existían por su corta edad y por las condiciones que implicaba su llegada.

El 14 de diciembre de 2000, Rexach se reunió con los agentes Josep Minguella y Horacio Gaggioli en el Club de Tenis Pompeia. Ante la necesidad de dejar una constancia concreta del compromiso, pidió papel, pero no había disponible. Entonces apareció una solución tan improvisada como trascendente: una servilleta.

Sobre ese pequeño papel, Rexach escribió a mano el compromiso de contratar a Lionel Messi bajo su responsabilidad y respetando las condiciones acordadas. El documento fue firmado también por Minguella y Gaggioli y sirvió para transmitir tranquilidad a Jorge Messi, que necesitaba una respuesta antes de decidir si regresaba con su hijo a la Argentina.

La servilleta no constituyó el contrato formal con Barcelona. Fue un principio de acuerdo que permitió destrabar una situación que llevaba semanas de incertidumbre. Poco después, el club catalán avanzó con la incorporación definitiva del adolescente y comenzó una relación que se extendería durante más de dos décadas.

De un papel improvisado a una historia de millones

El resto de la historia es conocida. Messi se convirtió en la máxima figura del Barcelona, disputó 782 partidos oficiales, marcó 674 goles y ganó 35 títulos con el club, incluidos cuatro Champions League. La decisión tomada aquella tarde terminó teniendo un impacto enorme tanto para el futbolista como para la institución catalana.

Con el paso de los años, aquella simple servilleta adquirió un valor histórico extraordinario. En mayo de 2024 fue subastada por Bonhams y alcanzó las 762.400 libras, equivalentes a unos 968.000 dólares. El objeto, que había permanecido en manos de Horacio Gaggioli, se transformó así en una de las piezas de memorabilia futbolística más reconocidas.

La muerte de Jorge Messi vuelve a poner aquella historia en primer plano. Más allá de los récords, los títulos y los goles que llegaron después, hubo un momento en el que el futuro de Lionel dependió de una decisión, de la confianza de su padre y de unas pocas líneas escritas a mano sobre una servilleta.

Aquel papel no tenía el brillo de un gran contrato ni la formalidad de un documento institucional. Sin embargo, terminó simbolizando el comienzo de una de las carreras más extraordinarias de la historia del deporte y también el papel fundamental que Jorge Messi tuvo en los primeros pasos de su hijo.