Martes 08 de Diciembre de 2020
Alejandro Sabella pasó su carrera futbolística como un 10 de la vieja escuela, con andar cansino que le valió su sobrenombre de "Pachorra", y su consagración llegó a principios de los '80 con la camiseta de Estudiantes de La Plata y con Carlos Bilardo como entrenador, más allá de sus orígenes en River con Ángel Labruna en el banco. Este martes falleció a los 66 años.
En el período 1981-1987, Sabella se calzó la casaca del "Pincha" y desde el principio formó un mediocampo de lujo junto con Marcelo Trobbiani, José Daniel Ponce y Miguel Ángel Russo. Además del buen fútbol de ese equipo, llegaron dos títulos (Torneo Metropolitano 1982 y Torneo Nacional 1983).
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De hecho, su gran nivel y el conocimiento con Carlos Bilardo lo llevaron a pelear un lugar por el plantel argentino campeón del mundo en México 1986, de la mano del recientemente fallecido Diego Maradona. Sin embargo, la competencia era dura con Jorge Burruchaga y Carlos Tapia, ambos convocados a México, y se complicó del todo con Maradona. Así fue que Sabella vistió cuatro veces la camiseta argentina en la Copa América de 1983 pero se quedó afuera de la cita mundialista.
Y las sombras de sus competidores se manifestó en sus primeros pasos durante River (118 partidos y 11 tantos), a donde jugó entre 1970 -debutó en el '74- y 1978. En el equipo de Núñez siempre tuvo por delante a Norberto Alonso, figura e ídolo, aunque alternó en muchas ocasiones y se llevó tres estrellas en su mochila.
En ese período conoció a Daniel Alberto Passarella, que llegó desde Sarmiento de Junín, y forjó una gran amistad, al punto que lo acompañó luego en su cuerpo técnico. La falta de minutos de Sabella, que hizo sus pasos iniciales en Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, lo llevaron a posar sus ojos en Gran Bretaña, más precisamente a Sheffield United, en el ascenso. Allá se hizo un lugar y su talento le dio la posibilidad de pegar el salto a Leeds United, por entonces en Primera, pero a los dos años pegó la vuelta y recayó en la ciudad de las diagonales.
El final de su carrera como jugador estuvo teñido por la temporada en Gremio de Porto Alegre, al que emigró entre una ida y vuelta a Estudiantes, y dos vueltas olímpicas en el campeonato Gaucho de 1985 y 1986, su único año en Ferro (27 partidos y 2 goles) y el cierre en México con Irapuato.
En total, Sabella jugó 438 encuentros oficiales y anotó en 33 ocasiones. Y además, cosechó siete vueltas olímpicas, tres con River, dos con Estudiantes y Gremio.