Un avión narco aterrizó este martes en la zona rural de Villa Eloísa y desató un violento operativo de Gendarmería Nacional que terminó con tiros, persecuciones, dos camionetas incendiadas y un suboficial herido. En las últimas horas fueron detenidos el piloto y el copiloto de la aeronave, ambos de nacionalidad boliviana.
17:09 hs - Martes 12 de Mayo de 2026
Villa Eloísa, una localidad tranquila del sur de Santa Fe, fue escenario de un impactante operativo antinarcóticos que dejó al descubierto una nueva ruta del tráfico aéreo de cocaína: aviones clandestinos que aterrizan en campos desiertos y descargan su mercancía ante una cadena de cómplices que esperan con los motores encendidos.
En las últimas horas fueron detenidos el piloto y el copiloto de la aeronave, ambos de nacionalidad boliviana. Según trascendió, los dos hombres arrestados serían quienes piloteaban el avión secuestrado, en cuyo interior se presume que había una importante cantidad de cocaína. La investigación busca ahora determinar el origen del vuelo y el destino final de la droga.
La trampa se cierra en el campo
Oficiales y suboficiales de Gendarmería Nacional desarrollaban tareas de vigilancia sobre caminos rurales de la región cuando detectaron movimientos que encendieron todas las alarmas. Una aeronave —cuyo origen e itinerario aún se investigan— había descendido sobre la zona y, en tierra, varios vehículos aguardaban para completar la maniobra de descarga.
El patrón era inconfundible: la coreografía silenciosa del narco aéreo, ensayada decenas de veces en la inmensidad de la llanura pampeana. Los gendarmes avanzaron y el operativo estalló.
Persecución con intenso tiroteo
Los ocupantes de los vehículos, al advertir la presencia de las fuerzas federales, aceleraron y se dispersaron por los caminos de tierra y asfalto cercanos a la ruta nacional 178.
Lo que siguió fue una persecución febril entre polvo y oscuridad, con intercambio de disparos y una violencia que los propios investigadores calificaron como inusual.
En medio de la huida, uno de los vehículos embistió deliberadamente a un gendarme, que fue atropellado y debió ser trasladado de urgencia al hospital de Cañada de Gómez. Los médicos que lo atendieron señalaron que no corre peligro, aunque el hecho constituyó uno de los momentos más críticos de la noche.
Para borrar rastros y obstaculizar el rastrillaje, los propios sospechosos incendiaron dos camionetas Fiat Strada, que aparecieron consumidas por las llamas en inmediaciones del área operativa. El fuego, visible desde distintos sectores de la llanura, funcionó como una señal involuntaria de la magnitud del operativo.