Alejandro "Rengo" F. y Sergio "Bebe" D. V. fueron apresados por la Policía de Investigaciones en la madrugada de este jueves
Jueves 25 de Julio de 2024
Uno de los cabecillas de la barrabrava de Newell's fue detenido junto a otro integrante del paraavalanchas leproso en una serie de operativos que tuvieron lugar en la madrugada de este jueves en Rosario y en Piñero. Están sospechados de haber sido los presuntos instigadores de la intimidación que sufrió la familia de Ángel Di María en marzo pasado en el country de Funes Hills Miraflores.
Los detenidos fueron identificados como Alejandro "Rengo" F. (30 años) y Sergio Gabriel “Bebe” D. V. (43). El operativo ocurrió días después que trascendiera que Di María no regresaría a la ciudad debido a las intimidaciones recibidas en su contra.
El lunes, en diálogo con Radiópolis (Radio 2), el presidente de Rosario Central, Gonzalo Belloso, reveló que el último sábado el jugador le confirmó que no va a volver al club de Arroyito al menos este año y dijo que el motivo es porque ante las amenazas que sufrieron él y su familia, siente que su seguridad no está garantizada.
Las detenciones en el caso de intimidación a Di Maria
Alejandro F. y Sergio D. V. fueron sorprendidos por agentes de la División de Inteligencia de la Policía de Investigaciones, que contaron con la colaboración de la Tropa de Operaciones Especiales, mientras se subían a un auto en Seguí al 5300.
El fiscal Pablo Socca, que investiga la intimidación a la familia Di María luego ordenó allanamientos en distintas propiedades de Rosario y Piñero, donde se secuestraron $16 millones y ocho celulares. En uno de esos operativos también fue demorado Marcelo "Coto" R., otro sindicado integrante de la barra brava rojinegra, donde se incautaron $2,5 y tres teléfonos.
Por otra parte, en la investigación de Socca fueron imputados Pablo Ezequiel Acotto (35) y Sara Belén Gutiérrez (23). El pasado 3 de abril se les atribuyó haber dejado una nota escrita en la puerta del country de Funes Hills Miraflores y haber realizado disparos al aire.
Ambos habrían cobrado la cifra de cuatro millones de pesos por cometer la intimidación, según se ventiló en la audiencia. Lo que ahora se presume es que los dos habrían recibido la orden de “Rengo” y “Bebe”.