La mujer de 33 años había salido de su casa en la madrugada del lunes y fue vista por última vez en cámaras de seguridad comprando en un comercio del centro de Coronda. La fiscalía del MPA intervino y los peritajes criminalísticos continúan
16:34 hs - Jueves 23 de Abril de 2026
Un desenlace trágico puso fin esta tarde de jueves a cuatro días de búsqueda. El cuerpo de María Laura Lafuente, de 33 años y vecina de la ciudad de Coronda, fue hallado sin vida en aguas del río Coronda, en inmediaciones del paraje Carancho Triste, a escasa distancia de esa localidad del departamento San Jerónimo.
El médico policial que intervino en el lugar constató el fallecimiento. Hasta el momento no se conoce la causa de la muerte, y la investigación sigue su curso bajo la órbita de la fiscalía del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
En la escena trabajan efectivos de la Unidad Regional XV San Jerónimo, agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) y especialistas del área Científica de la PDI, quienes preservaron la zona y llevan adelante las tareas de rigor.
Cuatro días de búsqueda
Lafuente había salido de su domicilio en el centro de Coronda en la madrugada del lunes 20 de abril. Fue la última vez que se la vio con vida: las cámaras de seguridad de un comercio de la zona registraron su imagen cuando realizó compras durante esa misma jornada. Al no regresar al hogar, su madre la fue a buscar y, ante la imposibilidad de dar con su paradero, radicó la denuncia por pedido de paradero.
A partir de entonces, distintos cuerpos policiales especializados desplegaron un operativo de búsqueda que abarcó la ciudad de Coronda y sus alrededores en todo el departamento San Jerónimo. Participaron Buzos Tácticos, un equipo de manejo de drones e infantería policial, sin resultados hasta esta tarde.
Evidencia hallada el día previo
Tal como había adelantado esta mañana UNO Santa Fe, durante la tarde del miércoles —y en la misma zona donde finalmente fue encontrado el cuerpo— personal policial había recolectado una serie de elementos: colillas de cigarrillo, una botella de vino de vidrio de ¾, un teléfono celular, blisteres de pastillas y atados de cigarrillos.
Todos los objetos fueron secuestrados por orden de la fiscalía y sometidos a peritajes criminalísticos que aún no arrojaron resultados públicos. La causa permanece abierta y bajo estricta reserva de sumario.