Estaba entre sus compañeros formando para izar la bandera cuando empezaron los disparos. Un alumno, de 15 años, entró con una escopeta recortada y abrió fuego. Ian murió en el lugar
13:16 hs - Lunes 30 de Marzo de 2026
Eran alrededor de las 7.30 cuando los alumnos de la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal formaban en el patio para el izamiento de la bandera. En ese momento, un adolescente también alumno del establecimiento ingresó armado y abrió fuego contra sus compañeros con una escopeta calibre 12/70 recortada. Con tres cartuchos, mató a Ian Cabrera, un estudiante de 13 años, e hirió a otros.
El ataque y la huida
Los estruendos de los disparos desencadenaron una estampida generalizada. Alumnos, profesores y personal no docente huyeron despavoridos del edificio por cualquier salida disponible: saltaron tejidos y tapiales, rompieron ventanas y corrieron a refugiarse en casas de vecinos del barrio. Fue precisamente esa huida masiva la que le permitió a quienes lograron alejarse del lugar recuperar la calma y llamar a la Policía.
Antes de que llegaran los efectivos, un funcionario del propio establecimiento logró neutralizar al agresor, evitando que continuara disparando. Minutos después arribaron oficiales de Orden Público y de Cuerpos, quienes aprehendieron al presunto autor de los disparos y secuestraron la escopeta con los tres cartuchos ya servidos como prueba clave del hecho.
Las víctimas
Ian Cabrera, de 13 años, —que cursaba el primer año de la secundaria— falleció en el lugar como consecuencia de los impactos de municiones de plomo de cartucho de escopeta. Los otros dos heridos fueron trasladados de urgencia: uno al Samco de San Cristóbal y el otro al Hospital Jaime Ferré de Rafaela, en el departamento Castellanos. Ambos recibieron atención médica por heridas de perdigones y se encontrarían fuera de peligro.
La investigación
La novedad fue comunicada de inmediato a la Jefatura de la Unidad Regional XIII San Cristóbal de la Policía de Santa Fe, que a su vez notificó al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación. El fiscal se constituyó en el lugar junto con agentes del área Científica de la PDI —Policía de Investigaciones— para llevar adelante los peritajes criminalísticos correspondientes.
El arma secuestrada —una escopeta recortada calibre 12/70 con tres cartuchos servidos— constituye la principal evidencia material del caso. Las autoridades trabajan para determinar cómo el adolescente ingresó al establecimiento con el arma y reconstruir la secuencia completa del ataque.