El cantante santafesino y su productor fueron víctimas de una violenta emboscada a la altura del Club de Campo Colón. "Si veníamos más rápido, el ladrillo entraba de lleno y era una tragedia", relató el artista, quien aseguró que buscaban obligarlos a frenar para robarles.
20:51 hs - Domingo 10 de Mayo de 2026
El cantante Juanjo Piedrabuena y su equipo de trabajo se sumaron este domingo a la lista de víctimas de los peligrosos ataques con piedras en la autopista Santa Fe-Rosario. El hecho, que pudo haber terminado en una fatalidad, ocurrió cerca de las 2:30 de la madrugada mientras se dirigían a la ciudad de San Lorenzo para cumplir con una presentación artística.
La agresión se produjo en un punto crítico de la traza vial: en inmediaciones del puente ubicado tras el cruce del río Salado, a la altura del Club de Campo Colón. Según el relato del músico, un grupo de jóvenes apostados sobre la estructura comenzó a arrojar proyectiles de gran tamaño contra los vehículos que circulaban por la mano hacia el sur.
Un impacto que pudo ser fatal
Uno de los ladrillazos impactó de lleno en el parabrisas de la camioneta en la que viajaba Piedrabuena. La pericia del productor, quien venía al volante y logró reducir ligeramente la velocidad antes del impacto, evitó que el proyectil atravesara el cristal y golpeara a los ocupantes.
“Fue una pesadilla. En un segundo te pueden cambiar la vida y arruinar una familia”, lamentó el cantante, todavía conmocionado por la situación.
Piedrabuena no tiene dudas sobre el móvil del ataque: "Estoy seguro de que había más muchachos escondidos abajo del puente esperando que alguien frenara o tuviera un accidente para robar", afirmó, vinculando el hecho a una modalidad delictiva que se repite con frecuencia en ese sector de la autopista.
Persecución y continuidad del viaje
Tras recibir el impacto, los músicos no detuvieron su marcha de inmediato para evitar ser víctimas de un asalto. Pocos metros más adelante, se encontraron con un móvil policial que ya estaba en conocimiento de las agresiones. Según el testimonio del artista, los efectivos intentaron interceptar a los agresores, pero estos lograron escapar amparados por la oscuridad a través de los caminos de tierra que bordean la autopista.
Pese al daño material en el vehículo y al fuerte estrés vivido, el grupo decidió continuar el trayecto hasta San Lorenzo para cumplir con el compromiso pactado, aunque Piedrabuena admitió que el episodio dejó una huella profunda en el equipo.