Lunes 03 de Octubre de 2022
Un hombre fue víctima de una ejecución de un tiro dentro de su casa ubicada en Juan B. Justo al 8600, en barrio 7 de Septiembre, en la zona noroeste de la ciudad de Rosario, en lo que se convirtió en un nuevo homicidio en el sur de la provincia de Santa Fe. El cuerpo del joven estaba atado a una silla y presentaba una herida de arma de fuego en la cabeza. Aparentemente, el hombre también había sido amordazado.
La causa la lleva adelante el fiscal Adrián Spelta, quien ordenó medidas a la División de Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), que realizaba peritajes en el lugar.
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Vecinos señalaron al móvil de Radio 2 que conocían a la víctima, pero no quisieron aportar detalles.
Con este reciente homicidio, en el departamento Rosario se acumulan 223 homicidios dolosos en lo que va del año, según datos del Observatorio de Seguridad Pública.
A pocos metros de la casa donde encontraron el cuerpo, se produjo una violenta entradera este lunes por la mañana. La víctima, una mujer de 31 años, relató que había sido despertada por un grupo de ladrones que la golpearon y se llevaron 200.000 pesos.
Otro homicidio doloso en la saga sangrienta en Rosario
El cadáver del hombre fue hallado este lunes en una casa de Juan B. Justo al 8600, en el barrio 7 de Septiembre, en la zona noroeste de la ciudad. Trascendió que fue encontrado amordazado y asesinado con un disparo en la cabeza.
La investigación del nuevo homicidio está en manos del fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Adrián Spelta. Personal de la Agencia de Investigación Criminal se encontraba en el lugar realizando las primeras diligencias para esclarecer el caso.
El crimen ocurrió en la madrugada de este lunes dentro de un pasillo, dentro de una casa abandonada que está situada frente a un kiosco de droga, según informó en conferencia de prensa el fiscal Adrián Spelta que está a cargo de la investigación.
"Lo que puedo aportar es que hay un fallecido de 23 años. Era conocido del barrio. Tiene un disparo en la cabeza. El apodo es «Paraguayo», que podría ser por su nacionalidad. Él no vivía acá, transitaba por todo el barrio. Acá, tuvo un conflicto con personas que viven en el domicilio de enfrente, que sería usado como un búnker de droga", enfatizó Spelta.
El fiscal explicó que el cuerpo estaba maniatado "con un cable coaxil" y que en la boca tenía "un trozo de tela que corresponde a una cortina".