Sospechan que abastecían a bandas criminales: secuestraron una docena de armas y casi 500 cartuchos en Barranquitas

Fue una investigación relámpago realizada por pesquisas de la PDI Región I. Los investigadores sospechan que las personas que figuraban como compradoras de las armas no tenían capacidad económica para adquirir semejante arsenal

15:47 hs - Sábado 08 de Agosto de 2026

Esta mañana de sábado, en el barrio Barranquitas Norte de la ciudad de Santa Fe, pesquisas de la Policía de Investigaciones (PDI) Región I ejecutaron varios allanamientos en la populosa barriada. Como resultado, fue aprehendido el principal investigado, A. M. B., de 23 años, y se secuestró una docena de armas de fuego de guerra, además de una importante cantidad de municiones de distintos calibres.

La investigación se originó a partir de una denuncia por un hecho de violencia extrema y abarcó los delitos de abuso de arma, lesiones dolosas, violación de domicilio y daños.

Presunta asistencia a bandas criminales

Los allanamientos derivaron en un extraordinario secuestro de armas y municiones de guerra, todas en buenas condiciones de conservación y funcionamiento.

Los pesquisas analizaron la documentación correspondiente a cada una de las armas secuestradas y determinaron que, en su gran mayoría, habían sido adquiridas legalmente en armerías. Sin embargo, las personas que figuraban como propietarias carecerían de capacidad económica para afrontar compras de semejante magnitud.

Además, se trata de armamento considerado de guerra en los términos de la Ley Nacional de Armas y Explosivos N.º 20.429.

La principal hipótesis de los investigadores apunta a determinar si este armamento era posteriormente desviado para abastecer a bandas criminales que operan en distintos puntos de la provincia de Santa Fe.

El arsenal de armas y municiones secuestrado

En el domicilio ubicado sobre calle Pedro Zenteno al 4285, los investigadores secuestraron una pistola calibre .45 y dos cargadores del mismo calibre; dos pistolas calibre .40 y un cargador vacío; una pistola Bersa calibre 9 milímetros con dos cargadores vacíos; una pistola Bersa calibre .380, un cargador con siete cartuchos y otro cargador vacío.

También fueron incautadas una pistola Glock calibre .40 con linterna y dos cargadores vacíos; una pistola calibre 9 milímetros con dos cargadores vacíos; una pistola Taurus calibre 9 milímetros; una pistola Glock calibre 9 milímetros con linterna y un cargador; y otra pistola Glock calibre 9 milímetros con un cargador vacío.

A ese arsenal se sumaron cargadores de distintas capacidades, entre ellos uno para 52 cartuchos, otro para 32 y otro para 17 cartuchos calibre 9 milímetros, además de cinco cartuchos calibre .45.

Los agentes también secuestraron una escopeta de un caño calibre 12/70 marca Tomahawk y un total de 479 cartuchos intactos de calibres 9 milímetros, .40, .22, .380 y 12/70.

En otro inmueble, ubicado en calle Estafeta al 4464, los pesquisas secuestraron una pistola calibre .380 con un cargador vacío, un cargador calibre 9 milímetros y una campera negra que presuntamente habría sido utilizada al momento del hecho investigado.

El antecedente de marzo y los "testaferros de armas"

Los pesquisas de la PDI Región I realizaron en marzo de este año un allanamiento en una vivienda ubicada en calle Europa al 8300. En ese procedimiento aprehendieron al principal investigado y secuestraron armas de fuego, municiones, cocaína fraccionada y teléfonos celulares.

La profundización de aquella investigación llevó a la Justicia a evaluar y posteriormente ordenar la prisión preventiva de varias personas involucradas en una maniobra que los investigadores describieron como la de los "testaferros de armas".

Según la pesquisa, estas personas compraban armas de manera legítima en el mercado formal, como usuarios habilitados ante la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC) —ex RENAR—, y posteriormente las desviaban para abastecer a bandas criminales de la provincia de Santa Fe.

Se trató de una investigación estructural desarrollada entre la Justicia y la Policía, en la que se cruzaron datos de distintas fuentes oficiales. A partir de ese trabajo fueron imputadas varias personas que registraban la compra de decenas de armas de grueso calibre.

De acuerdo con la investigación, a esa maniobra se sumaba posteriormente la denuncia de las armas como robadas o extraviadas, mientras que, según la hipótesis de los pesquisas, luego eran alquiladas o vendidas a integrantes de organizaciones criminales.

Armas de fuego y otros delitos investigados

A comienzos de marzo, luego de una decena de allanamientos realizados en los barrios Los Angelitos y Transporte de la capital santafesina, donde fueron aprehendidos cuatro de los principales investigados, el director de Investigación Criminal del Ministerio de Justicia y Seguridad, Rolando Galfrascoli, había señalado que los procedimientos estaban vinculados con delitos contra la seguridad pública.

Entre ellos se encontraban la tenencia ilegítima de armas de fuego de guerra y de uso civil, además de robos calificados reiterados cometidos en distintos puntos del territorio santafesino.

La investigación fue considerada compleja debido a que involucró distintas jurisdicciones, entre ellas Rosario, Esperanza, Laguna Paiva y Santa Fe. Los pesquisas también detectaron otros delitos presuntamente vinculados con la misma organización, como juego clandestino y riñas de gallos.

El fiscal ordenó que el aprehendido continúe detenido

La novedad sobre los allanamientos, la aprehensión del principal investigado y el secuestro del arsenal fue comunicada a la Jefatura de la Policía de Investigaciones (PDI).

Desde allí se informó al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA), José Ignacio Suasnabar, quien ordenó que el aprehendido A. M. B., de 23 años, continuara privado de su libertad.

Además, dispuso que fuera trasladado para una revisión física en Medicina Legal, identificado y posteriormente alojado en una dependencia policial de Orden Público.

La atribución delictiva quedó establecida, de manera provisoria, como tenencia indebida de armas de fuego y munición de guerra. La investigación continúa para determinar el origen de las armas, quiénes las adquirieron formalmente y si, efectivamente, fueron destinadas a abastecer a bandas criminales.

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